El Consejo Escolar de Canarias (CEC) alertó de un déficit de participación educativa en todos los sectores, la desconexión progresiva de las familias y del alumnado respecto a la vida escolar, que las madres continúan ejerciendo esta responsabilidad, la baja participación en las Ampas, y que solo hay 15 asociaciones de alumnos.
En su Informe sobre participación e implicación de la comunidad educativa en Canarias se estudia y diagnostica lo que denominan como un “apagón de participación” y que es mayor cuando el alumno avanza a cursos superiores. Se apoya en encuestas realizadas a más de 17.000 familias canarias, donde más del 80% de quienes participan en asuntos escolares son mujeres, y desmonta una creencia extendida, una mayor implicación familiar no garantiza mejores resultados escolares.
Establece una relación clara entre la implicación familiar y la desigualdad social y el rendimiento académico. Concluye que las familias más vulnerables, en contextos de menor nivel socioeconómico, con mayores dificultades en el rendimiento académico o de comportamiento, o de alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo son las más implicadas, aumentan su asistencia a tutorías y buscan asesoramiento adicional.
Según la coordinadora de la Comisión de Realidad Educativa, Carmen Nieves Pérez, “aunque la mayor desigualdad sociocultural afecta el rendimiento académico del alumnado, también lo es que las familias más vulnerables se implican notoriamente más en la educación de sus hijos e hijas”, debido a la importancia como ascensor socioeconómico.
Por otro lado, la participación en las Ampas también es generalmente baja, aunque se destacan perfiles algo más activos en familias de centros públicos y/o migrantes de primera generación, madres con estudios primarios o en hogares con empleos de menor cualificación, lo que desafía los estereotipos.
Por otro lado, en relación al asociacionismo del estudiantado, un 77% del alumnado cree que su participación en el aula y centro es importante; sin embargo, dudan sobre la valoración que los adultos otorgan a su contribución, lo que les frena a la hora de participar, así como las dificultades en los trámites legales y burocráticos.
Sobre los consejos escolares de centro, el informe apunta que las elecciones en este ámbito tienen una baja implicación, aunque los datos son algo mejores en Educación Infantil y Primaria en los centros públicos, y en islas como Fuerteventura, La Gomera, La Palma y El Hierro. Para la presidenta del CEC, Natalia Álvarez, “los consejos escolares de centro constituyen el mayor esfuerzo participativo de nuestra sociedad. Hay más de 800 centros en toda Canarias y miles de personas elegidas como representantes”.
Por su parte, los consejos escolares municipales afrontan dificultades notorias, ya que más del 50% de las localidades canarias no lo tiene. Además, en el 67% de los municipios de menos de 10.000 habitantes nunca se ha creado o se encuentra inactivo, a pesar de su obligatoriedad.







