El incendio forestal declarado este lunes 28 de julio en el municipio de El Tanque, al noroeste de Tenerife, ha sido dado por estabilizado por el Cabildo insular, aunque la presidenta Rosa Dávila ha pedido no bajar la guardia: “La situación puede cambiar en minutos”.
El fuego ha calcinado hasta el momento unas 60 hectáreas de matorral y pinar, y ha obligado a desalojar unas 50 viviendas, afectando a 150 personas del núcleo de Valle de Arriba, en el municipio colindante de Santiago del Teide. Los evacuados fueron reubicados en el Polideportivo Pancracio Socas, donde permanecen a la espera de poder regresar a sus hogares.
En el dispositivo de emergencia han participado 75 personas, además de un despliegue de nueve medios aéreos, dos helicópteros del Cabildo, dos helicópteros y un avión Air Tractor del Ministerio, y 4 helicópteros del Gobierno de Canarias (2 del EIRIF y 2 de Emergencias).
En cuanto a los medios terrestres, se han movilizado equipos del Operativo Brifor, con dos agentes, 2 técnicos de extinción, 2 Brivam, 4 vehículos de alta movilidad táctica (VAMTAC) y 1 disuasorio.
También han intervenido, 4 vehículos del Consorcio de Bomberos de Tenerife, con 12 efectivos, y 3 vehículos de Bomberos Voluntarios, con entre 10 y 12 personas.
🔥ACTUALIZACIÓN 21:00 h | #ConatoElTanque
— Lope Afonso (@Lope_afonso) July 28, 2025
El incendio declarado hoy en El Tanque se da por estabilizado tras el último vuelo del día.
Desde las 14:00 h se han movilizado 75 efectivos y 8 medios aéreos.
Más de 50 viviendas fueron desalojadas en Valle de Arriba por precaución.… pic.twitter.com/TZF9uZ45NY
La labor de seguridad y apoyo ha contado con la participación de efectivos de la Guardia Civil, la Policía Local de El Tanque y Santiago del Teide, Policía Canaria y miembros de las asociaciones de Protección Civil.
“No bajarán la guardia”
Durante la noche se mantendrá un contingente de unas 60 personas en la zona afectada para vigilar el perímetro y evitar reactivaciones.
Desde el Cabildo de Tenerife insisten en extremar la precaución y “no bajar la guardia”, dada la situación meteorológica adversa y el riesgo potencial de rebrotes en zonas forestales.







