Ignacio Moreno, padre del grancanario Miguel Moreno, de 34 años, ha denunciado este lunes en una entrevista en directo en Televisión Canaria la total falta de información sobre el paradero y estado de su hijo, retenido en Venezuela desde hace más de un mes.
Miguel, natural de Gran Canaria, llevaba tiempo embarcado en el N35, un barco de exploración marina con bandera de Panamá, capitán neerlandés y operado por la empresa belga Seatec, especializada en la búsqueda de pecios hundidos durante la Segunda Guerra Mundial. El buque, con nueve tripulantes a bordo, operaba en las últimas semanas en aguas del Caribe y frente a la costa oriental de Venezuela.
Según explicó su padre, el N35 fue conducido el pasado 15 de junio al puerto de Guamache, en Isla Margarita (Venezuela), donde tanto el barco como su tripulación quedaron bajo custodia preventiva, sin que hasta el momento se haya ofrecido una explicación oficial.
“Llevamos un mes sin saber nada, no tenemos explicación de ningún tipo, vivimos esa incertidumbre. Comunicación cero”, afirmó Ignacio visiblemente afectado en el programa matinal.
La situación se agrava por el hermetismo de las autoridades venezolanas, que no han informado públicamente de los motivos de la retención ni han permitido el contacto con los tripulantes. “Lo más importante para nosotros es saber cómo está y dónde está. No sabemos cómo lo están tratando ni de qué lo acusan, queremos saber su situación”, añadió.
Tampoco se tiene información sobre el estado de los otros ocho tripulantes, entre ellos el capitán y su esposa (de nacionalidad neerlandesa), tres marineros hondureños, un panameño, un indonesio y una mujer húngara.
Por su parte, tanto la representación consular española como la Autoridad Marítima de Panamá han confirmado que están realizando gestiones ante las autoridades venezolanas con el objetivo de prestar asistencia consular y consular jurídica a los miembros del N35.
Mientras, las familias de los tripulantes siguen viviendo en una profunda incertidumbre, sin noticias y con una sola petición: saber qué ha pasado y dónde están.
Llevamos un mes sin saber nada, no tenemos explicación de ningún tipo, vivimos esa incertidumbre. Comunicación cero.
Lo más importante para nosotros es saber cómo está y dónde está, que no sabemos cómo lo están tratando ni de qué lo acusan, queremos saber su situación






