Por Benjamín Reyes / Javier Vargas (Madrid, 1958), al frente de la Vargas Blues Band, presentará las canciones de su nuevo disco, Down under blues, en un concierto que ofrecerá el 14 de noviembre en La Laguna, en el Aguere Espacio Cultural, en el marco del Festival DocuRock 11. Su carrera está jalonada de colaboraciones con grandes nombres de la música: Miguel Ríos, Santana, Prince o The Rolling Stones. Vargas Blues Band es un grupo muy prolífico (en septiembre lanza su disco número 28) y versátil, que abandera la música rock y el blues con sello latino. Las entradas para el concierto se pueden adquirir anticipadamente en la web canaryticket.es.
-¿Cómo transcurrió su reciente gira por Australia?
“Fue una experiencia extraordinaria. Hicimos 17 conciertos, con showcases en radios y televisiones. Había gente que me conocía, pero me ha servido para llegar a más. Se trata de dejar una semilla para futuras giras. Es un país muy inspirador por la amplitud de horizontes, sus selvas, sus playas”.
-Ha colaborado con grandes nombres: Miguel Ríos, Santana, Prince, telonero de The Rolling Stones… ¿Con quién le falta actuar o colaborar?
“Me gusta colaborar con otros músicos. En el tiempo que me quede en este negocio seguiré haciendo colaboraciones. En 2026 emprenderé una gira en América y suena el nombre de Eric Clapton”.
-¿Prefiere ser telonero de The Rolling Stones o protagonizar su propio concierto?
“Cualquier músico hubiera preferido estar en mi lugar para telonear a una banda tan importante como The Rolling Stones. La primera vez que los vi en directo fue en los 70 y los teloneros eran los ZZ Top, así que fíjate de qué estamos hablando. The Rolling Stones y The Beatles han sido las dos bandas más grandes de la historia del rock”.
-¿Qué supuso su viaje a Nashville en 1975? [allí vio actuar a ZZ Top y Lynyrd Skynyrd].
“Fue mi primera escuela. No solo fue un viaje, fue una especie de universidad del blues y el rock and roll. Allí aprendí el oficio de guitarrista. Conocí a The Everly Brothers o a Billy Cox, bajista de Jimmy Hendrix. Fue la época de la eclosión del rock sureño: ZZ Top, Lynyrd Skynyrd o The Altman Brothers, con todos mantuve contacto. El rock sureño proviene del blues y tiene un sonido especial”.
“Montar una banda de ‘blues’ no es fácil, porque las discográficas no consideran el ‘blues una música comercial. Ha sido un largo camino, pero al final he podido hacer lo que yo sentía”
-En sus inicios formó parte de la banda de Miguel Ríos. ¿Por qué decide liderar su propio proyecto en 1991?
“Compuse 18 canciones con Miguel Ríos y estuve en dos de sus giras. Luego compuse con Luz Casal, Manolo Tena o Joaquín Sabina. Desde que me hice guitarrista, mi meta era tener mi propia banda, y que la base del sonido fuera el blues, aunque soy bastante versátil y toco otros palos. Montar una banda de blues no es fácil, porque las discográficas no consideran el blues una música comercial. Ha sido un largo camino, pero al final he podido hacer lo que yo sentía”.
-En 1994 edita ‘Blues latino’. ¿Qué diferencia el ‘blues’ anglosajón del latino?
“El latino tiene una emotividad especial. Debe de ser por nuestra idiosincrasia. Nuestra música tiene un corazón, un sentimiento especial, que bebe de clásicos como Armando Manzanero o los boleros. Los latinos expresamos la música de forma diferente. Cuando vivía en Nashville, iba a los clubes de música y enseguida sentía, desde que entraba por la puerta, si el músico que tocaba era latino o anglosajón”.
-En 2008 sale al mercado ‘Flamenco blues experience’. ¿Cómo casan ‘blues’ y flamenco?
“El blues y el flamenco son músicas hermanas porque vienen de la improvisación y directamente del corazón. En 1991 empecé a escuchar flamenco en Granada y Sevilla, y comencé a pensar que el blues y el flamenco combinaban muy bien”.
-¿Qué relación tiene con su guitarra Fender Stratocaster? Viaja a Tenerife con usted en el asiento de al lado del avión.
“Tengo guitarras desde hace 30 años con las que he tocado en cientos de conciertos. Son guitarras que forman parte de mí. La que llevo a Tenerife, que también llevé a Australia, ha estado conmigo estos últimos seis años. Está ajustada a mi forma de tocar. La guitarra es una herramienta para obtener el sonido que yo quiero tocar. Mi guitarra es una proyección de mí”.
–Concita mi atención que sea tan prolífico. En 2025 ha publicado su disco número 28 con su banda, ‘Down under blues’, y ya planea sacar un directo de su gira de Australia en septiembre. ¿A qué se debe ese afán por publicar álbumes?
“Cuando no estoy de gira, estoy componiendo. Cada día me vienen ideas nuevas a la cabeza. Tengo el don de hacer música desde pequeño. Tengo unas 1.000 canciones inéditas. Quiero ir sacándolas poco a poco. El próximo 15 de septiembre publico Down under blues, que es un disco de blues eléctrico, que tiene unos riffs inspirados en la música anglosajona y australiana, con guiños a la argentina. Es un disco grabado en directo, con unos riffs incendiarios”.
-El panorama del ‘rock’ actual no se prodiga en nuevos nombres (con honrosas excepciones, como Arde Bogotá). ¿Cómo ve el del ‘blues’?
“Hay muchas bandas. En Australia conocí muchas de allí que me han sorprendido y no las había oído en mi vida. Hay gente que dice que el rock está muerto, pero yo pienso que el rock y el blues siguen vivos, y con buena salud, pero no se les da la promoción que merecen”.





