sucesos

La Guardia Civil investiga a siete personas por robar 440 kilos de “oro verde” en Tenerife

El valor en el mercado asciende a 1.700 euros
Amenaza a su vecino con un arma porque su perro no dejaba de ladrar: detenido en Güímar
Imagen de archivo de la Guardia Civil. DA

La Guardia Civil ha informado este martes de que siete personas son investigadas por la sustracción de más de 440 kilos de aguacates en fincas agrícolas de Tenerife, y cuyo valor en el mercado sería de unos 1.700 euros.

En un comunicado, se señala que agentes especializados de la Guardia Civil pertenecientes al equipo Roca instruyeron entre abril y julio de este año las diligencias para investigar a esas siete personas, hombres de entre 21 y 37 años, vecinos de los municipios de Santa Cruz de Tenerife, San Juan de la Rambla e Icod de los Vinos.

Estas siete personas son supuestos autores de tres delitos contra el patrimonio y orden socioeconómico, ocurridos en municipios del norte de la isla de Tenerife.

Los robos se cometieron en fincas de San Juan de la Rambla e Icod de los Vinos, donde, tras detectar la comisión de un delito de robo mediante escalo de valla perimetral ubicada en San Juan de la Rambla, se comprobó que eran cuatro los autores implicados.

Los ahora investigados, residían en el municipio de San Juan de la Rambla, donde ocupaban una vivienda de forma ilegal, se indica en el comunicado.

Los agentes localizaron a tres de los investigados en San Juan de la Rambla y a otro en San Cristóbal de la Laguna, que fueron acusados de sustraer 140 kilos de aguacates.

Los agentes se centraron también en una investigación en Icod de los Vinos, donde se produjo un hurto continuado en una finca, en la cual se sustrajeron alrededor de 300 kilos de aguacates de la variedad “reed”.

Las pesquisas se orientaron hacia delincuentes habituales de la zona y se descubrió que uno de los autores recogía los aguacates con su vehículo particular, de gran cilindrada, y otros dos de los investigados se desplazaban para cometer la sustracción de los aguacates y accedían a través de un sendero poco transitado y recóndito.

Según la Guardia Civil, una vez que recogían el producto recorrían de vuelta el sendero, con bolsas de gran tamaño y resistencia, para dejarlo en el vehículo y huir del lugar.