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La iglesia que encierra la leyenda de una de las mayores tragedias de Tenerife: es de las más antiguas de la Isla

Murieron 77 personas; en el rescate de sus cuerpos, encontraron la imagen, que ahora se puede visitar
La iglesia que encierra la leyenda de una de las mayores tragedias de Tenerife: es una de las más antiguas de la Isla

Enclavada entre montañas escarpadas y barrancos que descienden hacia el Atlántico, la Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves de Taganana es uno de los templos más antiguos y singulares de Tenerife. Ubicada en el caserío de Taganana, dentro del Parque Rural de Anaga, esta iglesia no solo destaca por su valor arquitectónico y patrimonial, sino también por su profunda conexión con la historia y la identidad de esta zona del norte de la isla.

Un templo con más de cinco siglos de historia

Construida en el siglo XVI, la iglesia nació inicialmente como una ermita en torno al año 1505. Fue en 1512 cuando se consolidó como templo principal del núcleo poblacional, convirtiéndose en uno de los primeros centros religiosos edificados tras la conquista de Tenerife. A lo largo de los siglos XVII y XVIII, la iglesia fue ampliada con la incorporación de dos naves laterales y la construcción de la capilla mayor en 1728, dando lugar a la planta basilical que conserva en la actualidad.

El paso del tiempo y las condiciones climáticas obligaron a realizar importantes obras de restauración en el año 2016, financiadas con fondos públicos. Estos trabajos incluyeron el refuerzo de muros, la renovación de la cubierta de madera, la instalación de accesos adaptados para personas con movilidad reducida y mejoras en materia de seguridad.

Elementos arquitectónicos únicos de la iglesia

La iglesia presenta una sobria fachada blanca con detalles en toba roja, una piedra volcánica tradicional del archipiélago. Su estructura se compone de tres naves separadas por columnas toscanas y arcos de medio punto. La cubierta de par y nudillo es un elemento típico de la arquitectura canaria, y en su espadaña asimétrica destaca una campana que ha marcado durante siglos los ritmos del caserío.

En el interior, sorprende por su amplitud y por el valor de sus bienes patrimoniales. Entre ellos destacan varios retablos barrocos —como el del altar mayor, el del Santísimo Sacramento y el de la Virgen del Rosario—, así como esculturas policromadas que representan escenas del arte sacro de los siglos XVI al XIX.

Arte sacro y devoción popular

Entre las imágenes más veneradas se encuentra la talla de la Virgen de las Nieves, patrona del templo y del pueblo. Otras esculturas notables son el Cristo del Naufragio —ligado a una leyenda local sobre el hundimiento del vapor Flachat en 1898—, Jesús Nazareno y el Cristo de la Soledad. La iglesia también custodia valiosas piezas de orfebrería, como cálices, custodias, cruces y coronas de plata, algunas de ellas procedentes del comercio con América.

En 2006, la iglesia fue declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento, reconocimiento que garantiza su protección y conservación como parte esencial del patrimonio histórico de Canarias.

El naufragio del Flachat: la tragedia que dio origen al Cristo del Naufragio de Taganana

En la noche del 15 de febrero de 1898, la costa de Taganana fue escenario de una de las mayores tragedias marítimas ocurridas en Tenerife. El vapor francés Flachat, procedente de Marsella y con destino final en América, naufragó frente a la playa de Anosma tras encallar debido a la baja visibilidad provocada por una intensa calima, conocida entonces como “lluvia de arena”.

La embarcación, propiedad de la Compagnie Générale Transatlantique, transportaba 51 pasajeros y una carga variada que incluía caballos, harina, vino e incluso imágenes religiosas destinadas a Venezuela. Al chocar contra los Bajos Verdes de Anaga, el buque se partió en tres y comenzó a hundirse rápidamente.

El rescate fue liderado por el vapor Susu, que al día siguiente divisó los restos del naufragio. Su tripulación, entre ellos el joven marinero Rafael Rodríguez Campanario, logró salvar a 13 personas, incluido el capitán Leroy. Sin embargo, muchos otros no corrieron la misma suerte. Cuando intentaban rescatar a los náufragos atrapados en la proa, el palo mayor y la chimenea del Flachat se desplomaron, arrastrando al mar a quienes se aferraban a ellos.

En total, 43 pasajeros y 34 tripulantes perdieron la vida. Algunos cuerpos fueron enterrados en el cementerio de San Andrés. El suceso conmocionó a la isla, y se celebró un funeral multitudinario en la Iglesia de la Concepción de Santa Cruz. Para apoyar a los 24 supervivientes, se organizó una suscripción popular impulsada por comerciantes y medios locales.

En agradecimiento a la valentía de la tripulación del Susu, la naviera francesa otorgó medallas y gratificaciones, y el nieto del marinero Campanario talló una maqueta del Flachat que hoy puede verse en la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves de Taganana.

Pero el legado más simbólico del naufragio llegó con el hallazgo de una caja arrastrada por el mar que contenía una imagen de Cristo Crucificado, con los brazos desmontados para su transporte. La escultura, tras ser restaurada por el escultor Arsenio de las Casas en 1907, pasó a ser conocida como el Cristo del Naufragio, y se conserva como Bien de Interés Cultural en la parroquia de Taganana.

La devoción a esta imagen motivó la fundación, en 1914, de la Esclavitud del Santísimo Cristo del Naufragio, una cofradía que ofrecía ayuda a víctimas de accidentes marítimos y organizaba actos religiosos cada 3 de mayo. En la actualidad, el Cristo sigue siendo una figura central en las procesiones del Jueves y Viernes Santo, acompañado por tallas de Santa María Magdalena y San Juan Bautista.

Fiestas y tradiciones

Cada 5 de agosto, Taganana celebra con fervor las fiestas en honor a la Virgen de las Nieves. Durante esos días, se realizan procesiones solemnes, actos religiosos, eventos culturales y espectáculos pirotécnicos que congregan a vecinos y visitantes. Una de las tradiciones más esperadas es la bajada y subida de la imagen de la Virgen, que se lleva a cabo entre cantos, flores y rezos.

Durante la Semana Santa, la iglesia también cobra un papel protagonista con procesiones cargadas de solemnidad, entre ellas la del Santo Entierro, considerada una de las más emotivas de la comarca.

Visitar la iglesia en el entorno de Anaga

Taganana forma parte del macizo de Anaga, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, y es una parada imprescindible para quienes desean conocer el pasado rural de Tenerife. La iglesia se encuentra en el centro del caserío, junto a la plaza principal, desde donde parten rutas hacia miradores naturales, caminos empedrados y playas de arena negra como Roque de las Bodegas o Benijo.

Además, a escasos metros se halla la ermita de Santa Catalina Mártir de Alejandría, también declarada Bien de Interés Cultural, lo que convierte este rincón de Anaga en un punto de gran valor histórico y espiritual.

Información práctica para el visitante

La Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves se puede visitar en horario de culto o concertando una visita con la parroquia local. Gracias a las obras de accesibilidad realizadas en los últimos años, el templo cuenta con entrada adaptada para personas con movilidad reducida. Se recomienda acudir con respeto, especialmente durante celebraciones litúrgicas, y aprovechar la visita para explorar el resto del caserío y su gastronomía tradicional.

Restauración de la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves de Taganana

El Cabildo de Tenerife ha reafirmado el compromiso de la corporación insular con las políticas de conservación del patrimonio histórico de la isla, con la restauración de la iglesia de las Nieves de Taganana.

Las obras de restauración del templo han supuesto una inversión de 223.000 euros, de los cuales 100.000 euros son aportados por el Gobierno de Canarias, el Cabildo colabora con 76.000 y un total de 46.000 euros los cubre el Obispado.

La directora insular de Patrimonio Histórico, Isabel de Esteban, agradeció el trabajo realizado y recordó que “el Cabildo ha desarrollado una política clara basada en la restauración, conservación y promoción de nuestros bienes históricos, con el objetivo de poner en valor el rico legado cultural de la isla”.