El pasado 7 de julio de 2025, el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de Santa María de Guía recibió un atestado policial procedente del Puesto Principal de Santa María de Guía en relación con un incidente ocurrido en la GC-75, a la altura del kilómetro 18, en el término municipal de Moya (Gran Canaria).
Todo comenzó cuando un grupo de vecinos que circulaba por la zona observó cómo un contenedor de plástico ardía en un apartadero de la vía. Cerca del fuego, a apenas unos diez metros, una persona permanecía apoyada en la valla metálica, fumando y observando cómo el contenedor se consumía en llamas, sin intervenir para evitar el daño.
Poco después, mientras llegaban más personas con cubos de agua dispuestas a sofocar el incendio, el individuo se marchó tranquilamente a pie, alejándose hacia la parte descendente de la carretera. Los testigos notificaron los hechos inmediatamente a los servicios de emergencia y, guiados por su intuición, siguieron al hombre en su vehículo.
Cerca de 150 metros después del lugar inicial, lo vieron desviarse hacia la derecha de la vía y, al acercarse, comprobaron con sorpresa que el hombre estaba agachado y prendiendo fuego a la maleza a su alrededor. Preocupados, le increparon para que dejara de prender fuego al monte, a lo que el individuo respondió apagando las llamas y alejándose rápidamente del lugar.
Tras estos hechos, los declarantes abandonaron la zona y avisaron a las autoridades. Una rápida actuación de la patrulla del Puesto Principal de Santa María de Guía permitió localizar e identificar al hombre, ya en el casco de Moya.
Según relatan los agentes, el individuo presentaba signos evidentes de embriaguez. Al ser preguntado por sus actividades, declaró de manera espontánea que venía caminando desde Fontanales por la GC-75 y que “él no había hecho nada y no había quemado ningún contenedor”.
Ese mismo día, especialistas del SEPRONA y de la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BRIF) del Cabildo de Gran Canaria inspeccionaron el área afectada, situada en un espacio protegido y considerado de alto riesgo de incendios forestales.
Cabe recordar que, en esos momentos, la isla se encontraba bajo alerta por peligro de incendios y prealerta por fuertes vientos. La BRIF, a solicitud del SEPRONA, se encuentra elaborando el informe técnico en el que se valorará el riesgo y las posibles consecuencias para todos los que viven en la zona.
Al finalizar la investigación, los agentes encontraron motivos suficientes para creer que la persona sospechosa estuvo involucrada tanto en la quema del contenedor como en la tentativa de incendio forestal. Por ello, el caso se ha puesto en manos del Juzgado de Guardia de Santa María de Guía y la Fiscalía de Medio Ambiente.
La Guardia Civil desea aprovechar esta oportunidad para recordar la importancia de actuar con la máxima precaución y colaborar activamente en la protección de nuestros espacios naturales, especialmente durante las temporadas de mayor riesgo de incendio.






