conversaciones en los limoneros

Maravillas Aguiar Aguilar, profesora de lengua árabe en la Universidad de La Laguna (ULL): “Marruecos no es nuestro enemigo natural, es nuestro vecino”

La catedrática afirma que "podremos averiguar más fielmente el origen de los canarios gracias a nuevas investigaciones”
Maravillas Aguiar Aguilar, profesora de lengua árabe en la ULL, y el periodista Andrés Chaves. Fran Pallero
Maravillas Aguiar Aguilar, profesora de lengua árabe en la ULL, y el periodista Andrés Chaves. Fran Pallero

Siempre es agradable conversar con Maravillas Aguiar Aguilar, profesora de lengua árabe en la Universidad de La Laguna (ULL). Filóloga, se ha especializado en la investigación de la historia intelectual de los siglos XIII a XVII, a través de textos árabes del Cairo mameluco y del Magreb al-Aqsa (meriníes y saadíes).

En 2019 obtuvo, por oposición, la cátedra de Estudios Árabes e Islámicos de la ULL, centrándose desde entonces en el estudio de textos árabes que arrojan luz sobre situaciones de continuidad científica e intelectual en aparentes sociedades y periodos discontinuos.

También ha publicado sobre historia atlántica medieval. Realizó sus estudios universitarios en la ULL y en la Université Libre de Bruselas. Su tesis doctoral (1995) fue la primera de estudios árabes e islámicos defendida en toda la historia de la ULL.

Una curiosidad: en España existen solamente 20 catedráticos de árabe, 13 hombres y siete mujeres. Maravillas Aguiar es una de ellas. Para los amigos es Mavi.

-Una curiosidad, Mavi, ¿por qué te dedicaste a los estudios árabes e islámicos?

“Mira, quedé fascinada con mi profesor de historia, en el bachillerato, en el Instituto Poeta Viana. Me encantaron sus explicaciones sobre la convivencia lingüística y cultural en al-Andalus entre cristianos y musulmanes, desarrollada durante siglos. Más tarde me enamoré de la lengua árabe, de su precisión gramatical y léxica. Y me encanta traducir, es mi pasión”.

-¿Es esta la carrera del presente?

“Justamente ahora se discute el borrador del nuevo real decreto de ámbitos del conocimiento y especialidades. En él está previsto que estén incluidas las especialidades de Lengua y Lingüística Árabe y de Literatura Árabe y Cultura Islámica. Me parecen dos denominaciones adecuadas y pertinentes. Debemos formar a personas en estas especialidades, dada la amplitud y trascendencia de todo lo que tiene que ver con la lengua árabe (y sus dialectos) y la cultura islámica, tanto en relación con el pasado como con el presente. Y, no menos importante, con el futuro”.

-A lo mejor se resuelve con un grado en una universidad canaria.

“Sigo preguntándome para cuándo un grado que forme en estas especialidades, en las Islas. Aquí no existe, nuestra gente debe ir a la Península o a otros países si quiere formarse en esto. No es justo. Quien tiene recursos económicos puede hacerlo y quien no, se queda con esa vocación interrumpida”.

-¿Y qué te parece un Observatorio de Estudios Árabes en Canarias?

“Pues me parece una idea oportuna y necesaria”.

-¿Por qué?

“El Gobierno de Canarias, y también los cabildos insulares, deberían disponer de un instrumento de análisis fiable para todas estas cuestiones. No sólo sobre cultura e historia del Islam sino también un referente académico especializado para acercarse a países como Marruecos, Mauritania o Senegal, con conocimientos rigurosos aportados por especialistas”.

-¿Tu universidad ofrece el estudio práctico de las lenguas árabes e islámicas? ¿De cuáles?

“En la actualidad somos dos las profesoras que impartimos lengua árabe en la sección de Filología de la Facultad de Humanidades. Enseñamos la lengua de manera eminentemente práctica, tanto el árabe estándar como algunos aspectos de los dialectos hablados en la actualidad en Marruecos”.

-Eso tiene que ser apasionante. Y complicado, ¿no?

“El árabe estándar abre la puerta a los estudiantes a la comunicación efectiva con cualquier persona que hable árabe. Luego, los alumnos deben seguir estudiando árabe según la zona lingüística que les interese. Nuestra enseñanza de la lengua árabe en la ULL se acompaña de mucha información sobre la cultura y la historia del ámbito árabe-islámico. Aprender una lengua es abrir la puerta a una nueva forma de vivir y de sentir”.

(Hablamos de que sólo hay 20 catedráticos de árabe en España. Son muy pocos, y más teniendo en cuenta nuestra relación con el mundo árabe y la rica historia que de ello se desprende en múltiples ámbitos. La profesora Maravillas Aguiar tiene la misma opinión).

“En comparación con otras especialidades, somos muy pocos. Los estudios árabes e islámicos en España siempre han sido minoritarios y esto se debe a múltiples factores históricos, sociales y políticos. Y también tiene mucho que ver el eurocentrismo académico. Es cierto que se trata de una disciplina muy difícil. Se estudia una lengua completamente distinta a la nuestra, a las lenguas románicas en general, al inglés. También la cultura islámica es muy diferente. Es una disciplina que requiere mucho esfuerzo. Quizá por eso siempre ha habido pocos estudiantes de árabe en las universidades, pero no sólo en España sino en todo el mundo”.

-¿Es Marruecos nuestro enemigo natural? Insisto, también en el aspecto cultural.

“No, Marruecos no es nuestro enemigo natural. Marruecos es nuestro vecino más próximo. Esta cercanía geográfica debería invitar a la cooperación, no a la confrontación. Cuando celebramos reuniones académicas entre españoles y marroquíes, todos estamos en sintonía. Recientemente participé en un congreso en Casablanca, organizado por el profesor Mohamed Joudat, catedrático de Literatura Contemporánea de la Universidad Mohamed V de Rabat, y comprobé de nuevo que las relaciones entre académicos y académicas de Marruecos y España son excelentes. Tenemos que seguir trabajando para divulgar a la sociedad nuestros resultados de investigación”.

-¿Cuál es tu relación con otras universidades?

“En el ámbito internacional, durante muchos años mi investigación estuvo relacionada con la Université Libre de Bruselas y con el Instituto de Historia de las Ciencias de la Universidad Goethe de Frankfurt am Main. En Marruecos, mis relaciones se centran en la Universidad Mohamed V de Rabat, la Universidad Hassam II de Casablanca, la Universidad de Agadir y la Escuela Superior Rey Fahd de Traducción de Tánger, en la Universidad Abdelmalek Essadi”.

-¿Y en España?

“He tenido muchos contactos con investigadores de la Universidad de Barcelona y ahora, más recientemente, colaboro en un proyecto financiado por el Plan Nacional de Investigación dirigido por Rachid El Hour, catedrático de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Salamanca. En este proyecto indagamos sobre la historia identitaria y espiritual de Marruecos y Senegal de los siglos IX al XX. Un tema fascinante”.

-Mavi, frente a España, para los marroquíes, está la cultura francesa. ¿Pintamos algo?

“Aunque la influencia francesa en Marruecos ha sido y es aún muy fuerte, debido al legado colonial, España pinta mucho. España y Marruecos son dos países profundamente próximos, sobre todo en el Norte de Marruecos, donde la presencia histórica, lingüística y cultural española sigue siendo muy visible. Miles de marroquíes hablan español, han estudiado en universidades españolas o tienen familia en España. Además, el Instituto Cervantes tiene una de sus redes más activas precisamente en Marruecos, lo que demuestra que existe un interés real por la lengua y la cultura españolas”.

-Bueno, también hay otros factores quizá menos culturales…

“Sí porque los dos países mantienen relaciones a través del comercio, el turismo, la televisión, las redes sociales y, no lo olvidemos, el fútbol. Esta relación de cercanía no la tiene Marruecos con Francia, con la que sí conserva un mayor peso a nivel oficial”.

-¿Queda algún vestigio de procedencia bereber en lo poco que se conserva de los guanches? ¿Existe algún eslabón perdido?

“El origen de los antiguos pobladores de Canarias es, en efecto, bereber. Así se han pronunciado numerosos investigadores”.

-Está claro que no hay duda de esto.

“Como ha señalado Jonathan Santana Cabrera, profesor del departamento de Ciencias Históricas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, la colonización de las Islas Canarias representa la única expansión conocida de las comunidades bereberes en el Atlántico y es uno de los pocos ejemplos de dispersión marítima llevada a cabo por una población africana. Los bereberes habrían llegado a Lanzarote en algún momento entre los siglos I y III. Los descendientes de estos bereberes serían las comunidades indígenas que encontraron en las islas los navegantes europeos de la Edad Media tardía”.

-¿Y con respecto al eslabón perdido?

“Con respecto a si existe o no, realmente lo que existe es una enorme laguna documental”.

-Que no se puede llenar.

“Es que la conquista y la colonización castellanas destruyeron prácticamente las culturas orales y materiales indígenas, lo que dificulta la tarea de establecer una línea de continuidad histórica para los bereberes canarios. Sin embargo, gracias a la arqueología, la genética y los estudios comparativos, se están alcanzando grandes resultados que, con el tiempo, nos permitirán entender mejor los orígenes de las antiguas poblaciones de Canarias”.

(La conversación fue mucho más larga, pero yo siempre he de luchar con lo mismo, con el espacio. Maravillas Aguiar es una mujer muy agradable, que ha dedicado su vida a estudiar una cultura, una lengua –o muchas lenguas— y es una experta además en el mundo árabe, sobre todo en el relacionado con Marruecos, a donde viaja frecuentemente. Y ha prestigiado notablemente los estudios de las lenguas árabes e islámicas en la Universidad de La Laguna. El suyo es un grupo de élite –20 catedráticos en España- de unas disciplinas enormemente complicadas, pero apasionantes).