Un visitante del Centro Pompidou-Metz, en el noreste de Francia, protagonizó una escena insólita el pasado sábado al desprender y comerse una banana que formaba parte de una instalación artística expuesta al público. La fruta, pegada a la pared con cinta adhesiva, era parte de la obra Comedian, del reconocido artista italiano Maurizio Cattelan, según informa Antena 3.
La acción tuvo lugar en una sala de la exposición Un dimanche sans fin, donde la banana, como elemento de la propuesta conceptual, es reemplazada de forma regular bajo un protocolo definido por el propio autor. El visitante, al parecer, decidió comerse la fruta al no entender cómo algo así podía alcanzar un valor superior a los seis millones de dólares, según explicó posteriormente.
Una obra comestible… y reemplazable
Tras el incidente, el museo emitió un comunicado en el que aseguró que el personal de seguridad actuó de forma inmediata y que la instalación fue restituida en cuestión de minutos, sin mayores consecuencias.
La institución quiso dejar claro que la banana en sí no constituye la obra de arte, sino que se trata de un componente perecedero y sustituible de una pieza más amplia que responde a las reglas del arte conceptual.
Una obra que siempre da que hablar
Comedian fue presentada por primera vez en la feria Art Basel de Miami en 2019, y desde entonces ha desatado todo tipo de reacciones en el mundo del arte. En aquella ocasión, otro artista ya se había adelantado a esta idea: también se comió la banana frente al público, generando un intenso debate sobre el valor simbólico, económico y cultural del arte contemporáneo.
Desde su debut, la pieza ha recorrido diversas galerías y museos internacionales, siempre con la misma fórmula: una fruta pegada con cinta como acto de provocación artística. En noviembre de 2023, una versión fue subastada en Sotheby’s, Nueva York, por 6,2 millones de dólares, reforzando su lugar entre las obras más polémicas del arte reciente.







