La extrema derecha española ya ha asumido las tesis más xenófobas de Trump en migración. Ayer, la diputada de Vox Rocío de Meer consideró necesario un “proceso” de deportación “masiva” para “preservar” lo que consideran la “identidad” española. “Tenemos el derecho a querer sobrevivir como pueblo”, aseguró la parlamentaria en rueda de prensa, aludiendo a 8 millones de personas en un proceso que llamó “remigración”.
“Lo que denunciamos desde el principio es que, si en los años 90 el porcentaje de población extranjera en nuestro país era más o menos de entre el 1% o el 2%, hoy estamos asistiendo a millones y millones de personas que vinieron desde los años 90 hasta ahora alentados por el bipartidismo”, dijo. “Están abiertas nuestras fronteras. Por lo tanto, de 47 millones de habitantes que tiene nuestro país, más o menos 7 u 8 millones –porque tenemos que tener en cuenta la segunda generación– han venido de diferentes orígenes en un muy corto periodo de tiempo”.
Para ella, resulta “extraordinariamente difícil” que esas personas puedan “adaptarse” a lo que Vox considera “usos y costumbres” españolas. “Estamos viendo que nuestra sociedad está cambiando, que nuestras calles en muchas ocasiones no son de los españoles, que muchas plazas no pertenecen a quienes siempre pertenecieron, que la tranquilidad de muchos pueblos, barrios y plazas también ha cambiado y no es la misma”, agregó.
“Por lo tanto -aseguró la diputada ultraderechista-, todos estos millones de personas que han venido hace muy poco tiempo a nuestro país y que no se han adaptado a nuestras costumbres y en muchísimos casos además han protagonizado escenas de inseguridad en nuestros barrios y en nuestros entornos tendrán que volver a sus países”. Para la extrema derecha, aunque muchos de sus integrantes procedían del PP, como su propio líder, Santiago Abascal, se trata de “un proceso extraordinariamente complejo de remigración”, término con el que se refieren a la expulsión del país de las personas migrantes.
“Nosotros apostamos por ese proceso de migración porque pensamos que hay algo más importante que preservar y que además tenemos el derecho a querer sobrevivir como pueblo”, recalcó la diputada ultra.
Aunque Vox cruzó ayer todas las líneas de sus propias propuestas sobre migración, hay algunas que le asemejan a presidentas del PP, como Isabel Díaz Ayuso, que sí se ha mostrado a favor de que “vuelvan a casa” los menores extranjeros que “están delinquiendo”. No obstante, la líder conservadora defiende la reagrupación y ha dejado claro muchas veces que está “en contra de la migración ilegal y descontrolada. Estoy en contra de la distribución de los menores como hace el Gobierno. Estoy a favor de reagrupar y que vuelvan a casa aquellos que encima están delinquiendo. Nosotros cumplimos nuestras competencias”, ha planteado Isabel Díaz Ayuso.
A estas declaraciones en la Asamblea de Madrid del pasado junio, Pérez Moñino (Vox) recordó entonces cuando Ayuso acusaba a su partido de que sus propuestas eran un “atropello a la Constitución”, especialmente en materia de migración, y lo contrapuso a los compromisos del PP en territorios como Baleares o Comunidad Valenciana -donde dependen de Vox- para no acoger a los menores que permanecen en Canarias, para hacerles pruebas de edad o para establecer planes de “repatriación”.
ANTICIPACIÓN DE LA DECLARACIÓN DE AYER
Al hilo, preguntó entonces si los 19 menores extranjeros que pidió al Ejecutivo central que repatríen, lo hacen para “hacer hueco” en los recursos regionales para acoger a los “700 que ha aceptado de Sánchez” y aseveró que “ni en Madrid ni en España cabe todo el mundo”. “¿A qué barrio va a castigar esta vez?”, preguntó entonces Moñino, en una línea muy similar a la de ayer de la diputada regional Rocío de Meer.






