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Asier Antona, alcalde de Santa Cruz de La Palma: “La participación popular en la Bajada de la Virgen ha sido histórica”

Antona quiere centrarse en las obras importantes que tiene por delante Santa Cruz de La Palma para mejorar la vida de sus vecinas y vecinos.

La Bajada de la Virgen de Las Nieves, después de un obligado parón de diez años a causa de la pandemia, ha dejado en la Isla un buen sabor de boca, algo que confirma el alcalde de la capital, que destaca como aspectos positivos la enorme participación, la implicación de entidades públicas y privadas y la entrega generosa y desinteresada de las personas voluntarias. Habla con orgullo de su responsabilidad durante las fiestas más importantes de La Palma, pero no rehúye abordar los aspectos a mejorar. Ahora, quiere centrarse en las obras importantes que tiene por delante Santa Cruz de La Palma para mejorar la vida de sus vecinas y vecinos.

-Una vez concluida la Bajada de la Virgen y después de todo el trabajo que ha conllevado, ¿con qué sabor se queda?
“El balance que realizamos de esta LXX edición de la Bajada de la Virgen es positivo. Primero, por la importantísima participación popular, ya que cada acto congregó a miles de personas que, al final de las fiestas lustrales, da como resultado una participación histórica y todo ello sin ningún incidente, a pesar del volumen de asistentes. Una programación con más de 350 actos, donde se han incorporado algunos nuevos y se han recuperado otros, destacando el éxito de las citas más tradicionales, que son las que marcan la diferencia, y el singular sello de la Bajada de la Virgen de Las Nieves, tras una década sin celebrarse. Podemos afirmar que la mayoría de las citas se desarrollaron además con enorme puntualidad y los tiempos para la entrada y desalojo de público en el recinto central, así como el sistema para ponerlos en marcha funcionaron muy bien. Para ello se realizó un gran esfuerzo económico. Ha sido la Bajada con el mayor presupuesto de la historia y ello ha sido posible gracias también a la aportación de las administraciones públicas y a las entidades privadas que se han volcado de manera generosa. Igual que generosa y desinteresada ha sido la entrega y participación de voluntarias y voluntarios que hacen posible estas fiestas. Es impresionante su capacidad de entrega, esfuerzo e ilusión que contagian”.

-Tras diez años, y por primera vez como alcalde de Santa Cruz de La Palma, ¿cómo se vive esta celebración tan arraigada? ¿Ha podido disfrutarla?
“Está claro que no es lo mismo vivirlas desde fuera, sin responsabilidad alguna, a experimentarlas desde dentro siendo, además, el máximo responsable de las fiestas. Así lo sentí siendo consciente de que después de diez años, la gente sería muy exigente y no podíamos defraudar a tantas personas. Siento un enorme orgullo por ser alcalde en un año lustral. Pude disfrutarlas desde una perspectiva diferente, aunque no había tregua para relajarse. Ha habido mucha tensión y presión para sacar la fiesta adelante, pero este enorme esfuerzo mereció la pena. Además, durante la celebración de las semanas principales contamos con observadores de la Unesco para impulsar el expediente de la declaración de Bien Inmaterial Cultural de la Bajada y ellos mismo han valorado muy positivamente nuestra fiesta”.

-Después de esta experiencia, ¿qué cuestiones cambiaría de cara a la próxima celebración y, qué aspectos cree que se deben potenciar?
“En una programación tan extensa en actos y eventos, no todo sale a la perfección. Se cometió un error grande con la visibilidad de una zona de gradas, que se puso de manifiesto en el primer día de función de la Danza de Enanos, pero que de forma inmediata y tras valorar opciones, pudo corregirse, buscando solución al respecto. Quizá dentro de la autocrítica, se ha tardado en sacar el programa de la Bajada a la calle en el formato tradicional de siempre. Son quizás las dos cosas más reseñables en ese sentido. De cara al futuro, creo que se debe contar de forma permanente con un órgano gestor de la Bajada de la Virgen para que en el intervalo entre fiestas lustrales se pueda adelantar trabajo. Esa es otra de las cuestiones a mejorar: adelantarse en la toma de decisiones para no vernos apurados con el tiempo. Cada vez la complejidad de las fiestas se hace más visible, las exigencias son mayores y la legislación es más estricta. Adelantarse en el tiempo debe ser clave en el futuro”.

-Cuando se prepara una celebración de esta envergadura, los esfuerzos se concentran en que todo salga bien y se aparcan, de alguna manera, otros proyectos. ¿En qué se van a centrar de cara a la recta final del año?
“Es cierto que la Bajada de la Virgen condiciona la marcha y el funcionamiento del Ayuntamiento. Muchas obras que ya estaban adjudicadas tuvieron que aplazar su inicio. Por ello, este último trimestre del año estará condicionado por múltiples obras importantísimas para Santa Cruz de La Palma. Algunas de ellas, que son vitales para la capital palmera, ya han comenzado en agosto. También en este último trimestre anunciaremos financiación para proyectos estratégicos para nuestra ciudad que consoliden el liderazgo en el ámbito insular”.

-Después de estos dos años al frente de la alcaldía en la capital palmera, ¿cómo evalúa la gestión?
“Sinceramente, el balance es muy positivo. Primero, por la enorme estabilidad del gobierno municipal. Segundo, porque ha habido una captación histórica de fondos de otras administraciones para la capital palmera y eso nos está permitiendo transformar la ciudad. Estamos llegando con obras a cada uno de los barrios. Un ejemplo son las actuaciones en las canchas deportivas del municipio. Se ha realizado un ambicioso plan de asfaltado y continuamos dinamizando la ciudad, sin olvidar que las personas son el centro de nuestra acción de gobierno. Llevamos a cabo un esfuerzo brutal para que los servicios públicos y los servicios sociales lleguen a todas las personas”.

-¿Cuáles son, a su juicio, las prioridades para la capital en lo que resta de mandato? ¿Qué objetivos se ha marcado?
“Principalmente dos: viviendas y aparcamiento. Con el primero de estos asuntos, estamos desarrollando un plan con el Gobierno de Canarias para impulsar la construcción de vivienda pública en nuestra municipio, cediendo suelo. En cuanto al aparcamiento, estamos implementado un plan de movilidad y mejora de estacionamiento en nuestra ciudad, detectando zonas donde crear plazas de aparcamiento, además de mejorar la circulación, para así aprovechar zonas y rentabilizar los espacios disponibles. La regulación de los estacionamientos en la capital palmera es clave para el éxito en este tema. Son dos cuestiones complejas y que no se resuelven de manera inmediata”.

-¿Qué proyectos quiere dejar resueltos o impulsados al final del mandato?
“Precisamente los dos anteriores. Es el mayor de los retos, pero no solo en Santa Cruz de La Palma, sino en toda Canarias y España. La vivienda es un derecho que dignifica a las personas y debe ser objetivo de todo gobierno. El mío lo es”.

-¿Se ve de alcalde en la próxima Bajada de la Virgen?
“Reconozco que soy muy feliz como alcalde de mi ciudad. Es un sueño hecho realidad. Quiero devolver a mi municipio el cariño y apoyo que he recibido de sus vecinas y vecinos. ¿Me veo en el futuro como alcalde ? Lo tendrán que decir mis vecinos y vecinas”.

A lo largo de su trayectoria política ha pasado por numerosos cargos públicos y orgánicos en su partido. ¿Dónde le gustaría que lo situara su partido en el próximo periodo, a partir de 2027?
“A lo largo de mi extensa trayectoria política siempre he estado a disposición de mi partido. El Partido Popular siempre ha sido muy generoso conmigo y estoy muy agradecido. Yo devuelvo esa generosidad con trabajo y poniéndome siempre a disposición de lo que determine la dirección del partido”.

-Estando en La Palma, se siente uno alejado, en cierta medida, de la bronca política que hay en Madrid y que afecta en gran medida a Canarias, por la incapacidad para garantizar un trato digno a los menores migrantes, por ejemplo?
“El mayor drama humanitario de Europa es la migración, y como tal debe ser abordado. El problema es que no existe una política de Estado en ese sentido. No hay una hoja de ruta clara. No existe una política migratoria como merece este fenómeno. Ni tan siquiera somos capaces de pedir a Europa que nos ayude con lo que está ocurriendo en la frontera sur de nuestro continente. Es importante la celebración de una conferencia de presidentes solo con un único punto del orden del día que es este, y donde el gobierno de España deje fuera las presiones políticas de unos y la falta de previsión de otros. Unos y otros forman parte del gobierno. La política migratoria debe ser una prioridad urgente”.