arona

El Fraile seguirá sin agua, al menos, durante una semana más, a pesar del calor extremo

Lavar la ropa en un barreño, bañarse con una esponja, usar el agua de la bañera para fregar el suelo... métodos improvisados que se han convertido en parte de la vida diaria
Tubería afectada de El Fraile. DA

No poder bañar a los niños en la playa porque en casa no hay agua para ducharlos después. Utilizar un barreño o lavar la ropa en este recipiente (como se hacía antes), mojándose poco a poco con una esponja. Usar el agua que has utilizado para bañarte para fregar el suelo. Comprar bombas para intentar aprovechar el hilo de agua que sale de la cocina, arriesgándose a que la lavadora o el calentador se estropeen por la falta de presión. Bañarte como la élite: con garrafas de ocho litros de agua potable…

En El Fraile, estos métodos improvisados se han convertido en parte de la vida diaria de sus vecinos y vecinas, en medio de una ola de calor y un año marcado por un suministro irregular.

La situación ha mantenido en vilo al barrio aronero que, ante la falta de soluciones, impulsó la creación de una asociación vecinal y reunió firmas para exigir al Ayuntamiento una respuesta. Tras tres manifestaciones, múltiples alegatos a la alcaldesa y requerimientos formales, el mensaje de los portavoces municipales es claro: el agua seguirá sin tener el caudal y la presión necesarias, al menos, una semana más.

La situación llevó ayer a más de 100 vecinos a acudir a la reunión informativa convocada por la concejala de Medio Ambiente, Clara Pérez, que, junto al jefe de servicio de Canaragua, Carlos Yuste, explicó a los vecinos la situación actual.

Una red envejecida

Según explicó Pérez, la tubería principal que abastece al barrio tiene cerca de 50 años. “Funcionó sin grandes problemas hasta la pandemia, cuando el aumento de consumo provocó averías repetidas”, apuntó.

Se advirtió entonces de la necesidad de sustituirla, pero el trazado atraviesa un barranco, de difícil acceso y bajo competencia del Consejo Insular de Aguas, lo que obligó a elaborar un proyecto con expropiaciones y cambios de recorrido.

Tras años de trámites y retrasos, el consejo hizo “una excepción” para que pudiera ejecutarse. La licitación se aprobó con un presupuesto de 700.000 euros procedentes de la Península y las obras comenzaron en junio.

“Se va a notar una mejoría y, a la pregunta de si volverá el agua, mi respuesta es un sí rotundo”, aseguró.

Yuste precisó que se trata de una obra de emergencia de 3,3 kilómetros, no de los cinco previstos inicialmente, porque esa es la parte más urgente. El tramo 1, de 1.100 metros, está casi finalizado y se pondrá en servicio en breve.

El tramo 2, “es más complicado por la vegetación y la estrechez del terreno”, apuntó, aunque se espera avanzar con aproximadamente 200 y 300 metros en las próximas semanas.

Estos trabajos han desencadenado en averías puntuales que han obligado a cortar el servicio por completo y reabrirlo de forma gradual para evitar daños en la red interior.

Sobre la opción de repartir agua con camiones cisterna, Yuste recordó que cada vehículo solo transporta ocho metros cúbicos, una cantidad insuficiente para cubrir a toda la población.

Entre el público, las intervenciones fueron directas. “Llevo tres semanas sin agua en el baño”, dijo un vecino. Otra vecina reprochó que, durante años, se les culpó de tener instalaciones domésticas defectuosas.

Descuentos

En cuanto a posibles descuentos en las facturas, Pérez evitó comprometer fechas y criticó el “circo político” alrededor del tema: “El único ruido que quiero oír es el de las máquinas”.

También advirtió que “vendrán más cortes” mientras avancen los trabajos, aunque garantizó que Servicios Sociales “movilizará al personal para atender a las familias más afectadas”, a la vez que se recogerán datos de contacto para priorizar la ayuda.