La isla de Tenerife cuenta con algo más de cinco mil vehículos-vivienda, si sumamos a las matriculaciones de autocaravanas y caravanas aquellos furgones que han sido camperizados u otros vehículos similares, según información de la Dirección General de Tráfico (DGT).
Puestas así las cosas, se podría hablar que este tipo de vivienda viene a significar el municipio número 32 de la Isla, superior en habitantes a varios de ellos, ante el aumento de autocaravanismo como solución a la crisis habitacional, ya no solo como un modelo de turismo, el que era principal destino de este tipo de vehículos hoy tan demandado.
Esa crisis habitacional, sobre todo en las zonas turísticas y, en concreto, en el sur de Tenerife, ha hecho que muchos trabajadores, sin capacidad para encontrar una vivienda cerca de su puesto de trabajo, hayan apostado por la autocaravana como residencia.
Así, vemos imágenes como en Los Cristianos, Playa de las Américas o Guía de Isora, donde se han formado auténticos “poblados” ante las quejas de los vecinos, como así lo han hecho llegar al Ayuntamiento de Arona, comunidades como las del Rincón de Los Cristianos, La Graciosa o Paloma Beach, que se han reunido en varias ocasiones con la alcaldesa, Fátima Lemes, ante la falta de salubridad, con autocaravanas claramente en desuso, ocupación del espacio público y chabolismo en plena avenida Amsterdam, cerca de la playa El Callao, ante la vista gorda de la Policía Local. La mayoría reside en esos vehículos, no hace turismo, denuncian las comunidades de propietarios.
Una situación que se da en otras partes de la Isla, aunque no con tanta evidencia, como el litoral de Arico, el Puertito de Güímar o la rambla de los Menceyes , en Candelaria, si bien hay que distinguir aquellos que “aparcan” de los otros que “acampan”, algo que está multado con entre 500 y 5.000 euros, siempre que los cuatro neumáticos del vehículo no estén sobre el suelo o que algún objeto sobresalga del perímetro de la caravana.
Solo se puede “acampar” en Tenerife en camping privados como el Nauta, en Costa del Silencio o el Punta del Hidalgo, así como el insular de Chío o los que han dispuesto cerca de la costa, como los ayuntamientos de San Miguel de Abona, Los Silos, Garachico o Buenavista del Norte.
Matriculaciones
Otros terrenos privados se utilizan en Semana Santa o meses de verano, pero definitivamente, son limitados y no están precisamente bien equipados, lejos de sus semejantes en Europa.
A falta de conocer los datos definitivos del pasado año en Tenerife, lo cierto es que el autocaravanismo ha experimentado un enorme aumento en España, con casi 6.5000 vehículo matriculados en España en 2024, un 22% más que el año anterior y cerca del récord de 21019, cuando se matricularon 6.800.
La provincia tinerfeña, según la Dirección General de Tráfico, en lo que se refiere a autocaravanas, cuenta con un total de 1.998 matriculadas, tratándose en su mayoría de autocaravanas cuya masa máxima autorizada es igual o inferior a 3.500 kilos (1.941), según datos recogidos por Sol del Sur Tenerife.
Aunque la DGT aclara que el coche camper, es una tipología no definida en el Reglamento General de Vehículos, hay datos de los tipos de vehículos que podrían ser relevantes a estos efectos: furgón vivienda: 2.677; vehículo mixto vivienda: 643 y vehículo vivienda que deriva de un turismo: 219. Por otra parte, la provincia cuenta con un total de 426 remolques caravana matriculados.
En cuanto al número de vehículos destinados al servicio de alquiler sin conductor, figuran asociados a dicho servicio un total de 84, siendo en su mayoría autocaravanas (47) y furgones viviendas (34). Se nos informa desde la delegación provincial de la DGT, que nos recuerda los datos generales de matriculaciones totales en la provincia relativos a los dos años anteriores, así como del año actual a la fecha presente: 20.737 (año 2022); 25.605 (2023); 19.257 (en octubre, no finalizado 2024).
Juan Martín, presidente de ACAT
Juan Martín, presidente de Acat (Asociación de Caravanas de Tenerife), quiere diferenciar bien aquellos que usan la caravana para “hacer turismo y viajar” de aquellos que se ven obligados “a vivir en ella”, y entiende que ahora mismo se den situaciones de masificación de caravanas en algunos municipios durante todo el año, pero insiste en que “nos siguen demonizando, acosando y mirando para otro lado, persiguiendo a las autocaravanas que disponen de todos los servicios sanitarios. ¿Hasta cuándo va a seguir está persecución?”.
Recuerda Martín que su asociación tiene el epígrafe de “ecologista” y que todo aquel que no lo cumple es sancionado o dado de baja en el colectivo de autocaravanistas que él preside, “donde hay profesionales de todos los sectores, incluso policías y guardias civiles, conocedores de las leyes de seguridad vial y de ordenanzas municipales”, recordando que “nuestros asociados se gastan más de 50.000 euros en sus autocaravanas, hablamos de gente pudiente que allí donde estaciona su vehículo deja dinero, en Guía de Isora o en cualquier otra parte de la Isla o de Canarias”, comenta Martín.
Trato vejatorio
“Nosotros queremos que los ayuntamientos sean más receptivos -prosiguió- que nos conozcan, que nos dejen proponer. No puede ser ese trato vejatorio que recibimos por parte de algunos gobiernos municipales”, finalizó.
Y muestra del enfado, más de 200 caravanistas se manifestaron el pasado mes de febrero por las carreteras de la isla, desde el sur hasta la capital. Repito, ya no solo forman un colectivo de turismo de naturaleza, sino que de un tiempo a esta parte, forman también un enorme municipio rodante -o no-, mientras individuos y hasta familias enteras siguen esperando por una vivienda convencional.







