El Cabildo de Tenerife, a través de la consejería de Carreteras, instaló en la noche del pasado lunes el módulo en donde se ubicará el ascensor de la pasarela peatonal de la rotonda del Padre Anchieta.
Esta nueva pieza, de 15 metros de longitud y 13 toneladas de peso, está ubicada junto al Intercambiador de La Laguna y permitirá conectar el entorno de la avenida de la Trinidad con la citada infraestructura peatonal.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, señaló que “pieza a pieza, módulo a módulo, la pasarela y las rampas que componen el gran anillo peatonal van tomando forma”. “Una vez finalizados estos accesos, se llevarán a cabo los trabajos finales para la puesta en marcha de la infraestructura, incluyendo la aplicación de tratamientos antideslizantes en el suelo de la pasarela, la eliminación de los pasos de peatones actuales y la integración ambiental del entorno de la glorieta”, apuntó.
Asimismo, recordó que “con la culminación de estas fases, el gran anillo peatonal del Padre Anchieta estará completamente operativo para el inicio del curso académico 2025-2026, consolidándose como un referente en movilidad sostenible y seguridad peatonal en Tenerife”.
Por su parte, el consejero insular de Carreteras, Dámaso Arteaga, mostró su satisfacción por el buen avance de las obras, aunque señaló que “las labores no están siendo fáciles porque el ensamblaje de las rampas y las piezas que restan requieren de maniobras de gran precisión”.
Accesibilidad
Desde el Cabildo apuntaron que la pasarela peatonal del Padre Anchieta ha sido ideada bajo los más altos estándares de accesibilidad universal, garantizando que todas las personas, independientemente de sus capacidades, puedan transitar de manera cómoda y segura por ella.
Así, para su diseño, se ha trabajado en estrecha colaboración con Sinpromi, entidad de referencia en accesibilidad, incorporando soluciones que facilitan el desplazamiento y refuerzan la seguridad de los peatones.
Entre las medidas adoptadas para garantizar la accesibilidad, destacaron la instalación de un ascensor como complemento a las rampas accesibles, la implementación de pendientes inferiores al 6%, con descansillos estratégicos para facilitar el tránsito de personas con movilidad reducida, y la incorporación de pasamanos dobles, barandillas de protección e iluminación LED integrada a lo largo de toda la estructura, garantizando seguridad y confort para todos los peatones.
Elevándose hasta seis metros sobre la glorieta, la pasarela permite el tránsito peatonal sin interferencias con el tráfico rodado, mejorando la seguridad y la fluidez en uno de los nudos viarios más transitados de Tenerife.






