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Sorpresa en Tenerife por el avistamiento de una tortuga fuera de lo común: “La más grande del mundo”

En peligro grave de extinción, su aparición en Canarias es poco frecuente
Sorpresa en Tenerife por el avistamiento de una tortuga fuera de lo común

En la costa del Archipiélago se ha detectado una especie poco común: el avistamiento de una tortuga laúd (Dermochelys coriacea), la tortuga marina más grande del mundo.

El ejemplar fue detectado recientemente en la zona suroeste de Tenerife, un enclave reconocido a nivel internacional por su gran riqueza biológica, según informó la compañía de excursiones marítimas Bonadea II.

Un gigante singular de los océanos

La tortuga laúd, conocida también como tortuga baula, puede sobrepasar los dos metros de longitud y alcanzar más de 600 kilos de peso. Su caparazón, blando y de textura similar al cuero, con surcos longitudinales bien definidos, la diferencia de otras especies de tortugas marinas y le proporciona gran agilidad para desplazarse largas distancias por el Atlántico.

Su aparición en Canarias es poco frecuente, aunque forma parte de sus rutas migratorias, que pueden prolongarse durante meses.

Su dieta, compuesta casi en exclusiva por medusas, la convierte en una aliada clave para mantener el equilibrio de los ecosistemas marinos, especialmente en un contexto de proliferación de medusas asociada al cambio climático y la sobrepesca.

Una especie en riesgo

Incluida en la categoría de “en peligro” de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la tortuga laúd afronta amenazas como la captura accidental en artes de pesca, la ingestión de plásticos que confunde con presas y la pérdida de playas donde anida debido a la presión urbanística.

El hallazgo en aguas canarias ha sido recibido con entusiasmo, pero también con cautela, ya que para los expertos este avistamiento recuerda la fragilidad de la especie.

Actualmente, se desarrollan iniciativas internacionales y locales para su protección, desde la vigilancia de zonas de anidación hasta la promoción de pesca sostenible y la reducción de plásticos en el mar.

En las Islas, los centros de recuperación de fauna marina desempeñan un papel esencial en la atención y conservación de estos reptiles milenarios.

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