Médicos y personal de enfermería se manifestaron hoy, con pancartas y abanicos, en la entrada del centro de salud de El Fraile, en el municipio de Arona, para denunciar el calor “insoportable” en las consultas y para exigir la instalación “urgente” de aire acondicionado.
Facultativos y personal sanitario llevan dos años, aseguran, trabajando en condiciones “lamentables”, con temperaturas por encima de los 30 grados “sin que haya venido nadie de riesgos laborales”.
La semana pasada, una empresa instaló un “motor” para generar aire acondicionado en las dependencias de administración, en el laboratorio y en los pasillos del centro, donde los pacientes esperan para pasar consulta, pero un segundo motor, destinado a combatir el calor en el interior de las consultas, presentaba una deficiencia técnica y, a la espera de unas piezas, no ha podido entrar en servicio, según indicó uno de los instaladores. Esta ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de los trabajadores que, aseguran, ya no aguantan más: “Es una vergüenza”.
“Sin aire acondicionado, la planta alta es un horno”
Uno de los médicos afectados explicó a este periódico que hasta una veintena de consultas (entre ellas 12 de familia y 6 de pediatría) se ven afectadas por esta situación. “Los pacientes lo sufren menos porque están de 10 a 15 minutos en el interior, pero nosotros pasamos horas ahí dentro y no se aguanta”. Asegura que algunos usuarios han sufrido desmayos -antes de la instalación del aire en los pasillos – y una doctora llegó a sufrir un síncope por un golpe de calor. “La planta alta es un horno”, remarca.
Algunos trabajadores llevan sus ventiladores y aparatos de refrigeración a las consultas, pero resultan insuficientes para mitigar las altas temperaturas de agosto. El problema se agrava por la presión asistencial que soportan médicos y personal de enfermería. “No podemos hacer ni una pausa por la cantidad de pacientes que atendemos. Llegamos a ver cada día más de 40; esto no puede seguir así, estamos hartos, se vulnera la ley de riesgo laboral”, aseguran los facultativos, quienes lamentan la “dejadez” del Servicio Canario de la Salud: “Por aquí no ha venido nadie a darnos una explicación”.
De no arreglarse el problema “ya”, los trabajadores anuncian que a partir de la próxima semana realizarán “pausas” por fuera del centro de salud para encontrar una solución que les proporcione el tan ansiado aire acondicionado.







