El puerto de Santa Cruz de Tenerife acoge estos días a un visitante poco habitual: el BW Brussels, un buque metanero de imponentes dimensiones especializado en el transporte de gas natural licuado (GNL).
Con 295 metros de eslora y más de 43 metros de manga, este gigante navega bajo bandera de Singapur y fue construido en 2009 por Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering en Geoje (Corea del Sur).
Cuenta con un tonelaje bruto de más de 103.000 toneladas y un peso muerto que supera las 84.000 toneladas, lo que lo sitúa entre los grandes del sector.
El BW Brussels atracó en el puerto capitalino el pasado 8 de agosto de 2025, procedente de Revithoussa, en Grecia, tras recorrer más de 2.200 millas náuticas en apenas cinco días, con una velocidad media cercana a los 15 nudos.
Su calado actual ronda los 9,6 metros, lo que da una idea del volumen de carga que puede transportar.
Este tipo de buques desempeña un papel clave en la logística energética mundial, al permitir mover grandes volúmenes de GNL entre continentes.







