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Una de las bombas volcánicas más grandes del mundo está en Canarias y casi nadie lo sabe

Su volumen y estado de conservación la convierten en una de las más espectaculares del mundo

Guire es una colosal bomba volcánica situada en Lanzarote, más concretamente a los pies de la Montaña Colorada, en el Parque Natural de los Volcanes. A pesar de su tamaño y rareza, sigue siendo una gran desconocida incluso para muchos residentes en Canarias. Su volumen y estado de conservación la convierten en una de las más espectaculares del mundo.

Esta gigantesca roca fue expulsada durante la erupción volcánica de Timanfaya, un fenómeno que transformó radicalmente la isla entre 1730 y 1736. Fue durante ese periodo cuando Guire, de unos cuatro por cinco metros, fue lanzada al aire como resultado de la presión interna del volcán. El párroco Andrés Lorenzo Curbelo, testigo directo de los hechos, documentó que todo comenzó la noche del 1 de septiembre de 1730, cerca de Timanfaya, y no concluyó hasta abril de 1736. En esos seis años, la erupción arrasó un tercio de la superficie de Lanzarote.

Las consecuencias fueron devastadoras: diez pueblos quedaron enterrados bajo la lava, un menor perdió la vida y unos 2.000 habitantes, de los 5.000 que vivían en la isla en ese momento, se vieron forzados a abandonar sus hogares.

¿Qué es una bomba volcánica?

Cuando un volcán entra en erupción, no solo libera lava. También lanza al exterior fragmentos sólidos, conocidos como materiales piroclásticos, que varían en tamaño. Las partículas más pequeñas son las cenizas, seguidas por los lapilli (entre 2 y 64 milímetros) y, finalmente, las bombas volcánicas, que superan los 64 mm y pueden alcanzar incluso varios metros de diámetro.

Estas bombas se generan cuando el volcán proyecta lava espesa y caliente. Al elevarse por los aires, comienzan a enfriarse parcialmente. Cuando caen, ya solidificadas, lo hacen a gran velocidad, lo que las convierte en un riesgo severo por su poder de impacto, más que por una posible explosión.

Aunque su nombre pueda llevar a pensar en explosiones al tocar el suelo, su peligrosidad radica en la fuerza del golpe y en su capacidad destructiva. Pueden recorrer largas distancias desde el cráter, lo que incrementa su potencial de causar daños graves.

Guire, testimonio de aquella erupción histórica, no solo es un fenómeno geológico excepcional, sino también un recordatorio del origen volcánico de las Islas Canarias y de la fuerza con la que la naturaleza puede moldear un territorio.

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