La ONCE impulsa una sociedad más inclusiva para la ciudadanía con una acción global y solidaria que es referente a nivel mundial, con la intención de afianzarse como líder en gestión social destinada a las personas con alguna discapacidad o en riesgo de exclusión.
En Canarias, la ONCE presta servicio a sus casi 3.500 afiliados, muchos con ceguera total, sordoceguera o discapacidad visual grave, sino cada vez en mayor medida a personas que han perdido total o parcialmente la visión en una edad adulta, y tienen que volver a aprender a valerse por sí mismos y ganar una cierta autonomía diaria. Hablamos de 138 canarios afiliados en 2024, un 60% con más de 60 años.
-¿Nos recuerda cómo surgió el Grupo Social ONCE y su evolución?
“En general, el movimiento de organizaciones de personas con discapacidad estaba muy atomizado y no había manera de que evolucionara. La ONCE quería gestionar un modelo de atención para sus afiliados y al tener la posibilidad de obtener recursos a través del juego, creó en 1988 la Fundación ONCE para la Cooperación e Inclusión Social de Personas con Discapacidad en la que incorporó en su patronato a las principales organizaciones de personas con discapacidad. Creo que la evolución ha sido espectacular, sobre todo la percepción que la sociedad tiene casi 40 años después de la situación de las personas con discapacidad es brutal y no tiene actualmente nada que ver con los inicios. Hemos logrado, gracias a esa unidad de las personas con discapacidad, un cambio en la Constitución Española eliminando la palabra disminuido, que era muy difícil si observamos otros intentos que no han tenido éxito. Con la ONCE y Fundación ONCE luego llegó el turno de Ilunion, donde quisimos demostrar a la sociedad nuestra capacidad como generador de empleo. No queríamos solo depender y poner los huevos en el cesto de los sorteos, sino buscar otros recursos propios para la ONCE, así que la alternativa fue crear un grupo de empresas por parte de Fundación y otro grupo de empresas por parte de la ONCE. Hace 10 años ambos grupos se unieron en Ilunion, que el término forma parte de dos palabras muy vinculadas a ONCE, ilusión y unión. La facturación de Ilunion aumentó en un 15,2% en 2024”.
-El Informe de Valor Compartido expone la importancia en la generación de empleo y actividad económica.
“Efectivamente, el Grupo Social ONCE incorporó en 2024 a más de 5.000 trabajadores y trabajadoras a su plantilla -743 nuevos trabajadores y trabajadoras en Canarias-, para superar los 77.000, cifra que representa un récord histórico y sitúa a la Organización como el cuarto mayor empleador no público de España, el primero en personas con discapacidad tanto en España como a nivel mundial. Contamos con 50 líneas distintas de negocio y generamos empleo tanto para las personas con discapacidad y también sin discapacidad, el 60% de la plantilla son personas con discapacidad y un 45% mujeres. Creo que aquellos ciegos que fueron capaces de crear la ONCE no se imaginaron la evolución que tendría la organización. Hay que reconocerles que fueron muy valientes, porque cambiaron el tener una pensión asegurada, para decir ‘nosotros nos queremos ganar la vida y queremos depender de nosotros mismos’, y ahí fue donde acertaron plenamente, crearon una organización independiente que, aunque está tutelada por el Gobierno de España -que nos parece muy bien porque da garantías a la ciudadanía-, da la posibilidad de trabajar y de sustentar a la organización y a sus usuarios. A este paso de generar empleo para las personas con discapacidad y también sin discapacidad. Estamos hablando de más de 77.000 trabajadores, uno de cada 265 trabajadores en España lo hace para el Grupo Social ONCE, y durante 2024 generamos 14 empleos diarios”.
-¿No solamente es generar capacidad económica para el grupo, es romper el estigma pasado del empleo de personas con discapacidad?
“Efectivamente, ahí está la clave. La cuestión es que esas 77.000 personas que trabajan en el Grupo Social ONCE, podrían estar cobrando una pensión no contributiva o podrían estar cobrando una pensión de invalidez. Y sobre todo, ya no solo las personas que trabajan con nosotros, sino muchísimas empresas que a lo largo de este tiempo han comprobado que las empresas de la ONCE están contratando personas con discapacidad, trabajadores cumplidores e igual de aptos e idóneos, son empresas que funcionan, ganan dinero y ayudan socialmente. Con nuestro ejemplo cada vez hay más empresas que se han apuntado y que están contratando a personas con discapacidad, la mayoría de los empleos que se generan son sin apoyo y muchas de esas empresas han decidido contratar a personas con discapacidad cubriendo más allá del porcentaje mínimo que obliga la ley para su plantilla”.
-¿Cómo ha evolucionado los últimos 40 años de la venta del cupón diario a los nuevos productos?
Yo vendí los cupones diarios de tres cifras desde noviembre de 1983, y el 2 de enero del 1984 ya empezó el cupón diario de cuatro cifras y el sorteo a nivel estatal. Fue un cambio espectacular, y después también se fue evolucionando con las cinco cifras y renovando premios, también llegó el cuponazo del viernes, el cupón de fin de semana, los cupones extraordinarios y después ya pues llegaron los juegos activos y los juegos instantáneos. No queda más remedio que adaptarse, el mercado ha evolucionado de una manera brutal y nosotros somos un operador pequeñito, porque tenemos una cuota de mercado un poquito inferior al 5% en España. El SELAE supera el 11% y entre ambos operadores tenemos un 16,17% del juego en España, el resto son operadores privados, como bingos, casinos, juegos y apuestas online que cada vez son más potentes. Las loterías son el medio y nuestro motor económico que empleamos para conseguir todos nuestros avances. Nuestras loterías han ido evolucionando, tienen los máximos estándares de seguridad a nivel europeo y mundial. Se nota porque la ciudadanía nos apoya de una manera muy decidida y constante. Las loterías sociales, seguras y responsables de la ONCE crecieron un 7,8% en ventas, y tengo que agradecer al equipo de 1.260 vendedores y vendedoras de Canarias, más de 20.800 en todo el país”.
-¿Un alto porcentaje de ingresos tanto de las loterías como de las empresas van para servicios sociales?
“Efectivamente, en 2024 más de 254 millones de euros se dirigieron la inversión social directa. En la venta de loterías el 56% de estos ingresos se destinan a los premios, un 32% se emplea para el pago de salarios y los gastos de gestión; y un 10% a la inversión social para personas ciegas y con discapacidad. Los servicios sociales específicos para los afiliados de la organización han evolucionado también de una manera muy importante en los últimos 45 años. Hace 40 años los niños ciegos solo acudían a un colegio de la ONCE, yo estudié en un colegio de la organización, mientras que hoy en día el 98% de los niños estudia en el colegio de su barrio o en el centro que eligen sus padres, como cualquier otro alumno. Se han desplegado unos equipos de atención educativa mediante convenios con las 17 Comunidades Autónomas y las dos Ciudades Autónomas y creo que eso ha proporcionado que se vayan consiguiendo objetivos, que cada vez hayan más personas ciegas formadas y que podamos alcanzar también unas cotas de empleo mayores y no solo empleos de baja cualificación, sino de una alta cualificación y responsabilidad”.
-El número de afiliados de la ONCE en Canarias ronda los 2.500, ¿qué servicios se les ofrece desde la Organización?
“En toda Canarias contamos con un equipo de aproximadamente 40 profesionales para los usuarios de la ONCE, como trabajadoras sociales, psicólogos, técnicos, instructores de tiflotecnología y braille, maestros… Ofrecemos cobertura que incluye atención integral a 251 estudiantes con ceguera o discapacidad visual grave; horas de mediación para personas con sordoceguera; contamos con 85.000 libros en la Biblioteca Digital; hemos ampliado los servicios sociales a personas ciegas extranjeras pero residentes en España (adultos y menores); y hemos puesto en marcha la Fundación ONCE Baja Visión, para extender el apoyo a miles de personas con esta realidad, algunos en Canarias. Al final volcamos todos nuestros recursos y conocimientos en la mejora de su calidad de vida”.
-La ONCE actualmente se abre a nuevos usuarios, no solo personas con ceguera total o discapacidad visual grave.
“Cierto, no solo prestamos servicio a personas ciegas y con otras deficiencias visuales. En 2007 creamos una Fundación que atiende específicamente a las personas sordociegas, aparte de todos los servicios que tiene cualquier afiliado, y ahora también hemos creado la Fundación ONCE Baja Visión. Hay un grupo muy importante, en torno a 400.000 españoles que tienen problemas de visión importantes, no alcanzan los parámetros para la afiliación en la ONCE pero sí que tienen entre un 10 y un 30% de visión, y necesitan tener a su disposición asesoramiento y materiales para que puedan aprovechar mejor ese resto visual que tienen. En este colectivo se engloban muchas personas de edad avanzada, de las 138 personas que se afiliaron en 2024 a la ONCE en Canarias, entorno al 60% son personas mayores de 60 años, que padecen degeneración macular, glaucomas, miopía, cataratas, o retinopatía diabética -con muchos en Canarias-, etc. Nuestros técnicos realizan muchas actividades de adaptación a su nueva situación y entorno, buscando que puedan afrontar la situación y retomar su vida de la mejor manera. Deben volver a aprender de nuevo a valerse por sí mismos y tener una cierta autonomía diaria para hacer actividades en su hogar, desplazarse, hacer la compra, etc.”.
“Mis 42 años de trabajo en la ONCE han sido una aventura”
El próximo mes de noviembre José Antonio López cumplirá 42 trabajando en la ONCE. “Esto es toda una vida!, y todavía tiene cuerda para rato, pese a que ya podría jubilarse. Estudió en un colegio de la ONCE para ciegos. Posteriormente comenzó de vendedor del cupón en Córdoba, pero se trasladó a Canarias donde lleva desde hace 40 años.
Tras diez años vendiendo el cupón pasó a realizar otras actividades y responsabilidades dentro de la organización. Reconoce que “ha sido toda una aventura” y, sobre todo, se muestra satisfecho de ser testigo y partícipe de la espectacular evolución de la ONCE y cómo ha ido adaptándose a los cambios sociales, para no anquilosarse y mejorar.







