El Consejo de Administración de RTVE ha dado luz verde este martes a una decisión histórica: España abandonará Eurovisión en caso de que Israel concurra al festival. La iniciativa partió del presidente de la corporación, José Pablo López, que ya había anticipado este debate durante la pasada primavera, coincidiendo con la edición de 2025 celebrada en Basilea (Suiza).
El anuncio se produce después de que varios miembros del Gobierno instaran a que España se apartara del certamen como gesto en defensa de los derechos humanos. Con este paso, la televisión pública se une a Países Bajos, Irlanda, Eslovenia e Islandia, que en las últimas semanas han comunicado su negativa a compartir escenario con Israel, país señalado por su ofensiva en Gaza, que ha dejado más de 65.000 fallecidos, en su mayoría civiles.
El caso español es especialmente relevante: sería el primer miembro del Big Five —los cinco grandes financiadores de la Unión Europea de Radiodifusión (UER)— en retirarse, lo que supondría una crisis de gran calado dentro del festival. La decisión definitiva no se conocerá hasta diciembre, cuando la UER celebre su reunión de invierno.






