El pleno municipal de Granadilla de Abona volvió a poner sobre la mesa la preocupación ciudadana por la seguridad, a raíz del reciente suceso en El Médano, donde un hombre en situación de sinhogarismo hirió con un sacacorchos a otro indigente, hecho que generó alarma entre los vecinos y comerciantes.
Durante el turno de preguntas, el concejal socialista David Santos recordó que en enero, cuando Partido Popular y PSOE compartían gobierno, la edil nacionalista Carmen Delia advirtió sobre la presencia de carteristas en la costa y habló de una supuesta “ola de inseguridad”. A raíz de los últimos incidentes y de las quejas trasladadas por comerciantes en Los Abrigos o San Isidro, Santos cuestionó a la misma concejala, ahora en el cargo de responsable de Agencia de Empleo y Desarrollo Local (AEDL), si mantenía esa misma valoración.
Delia respondió que no considera oportuno “sectorizar” la inseguridad en Granadilla y señaló que problemas similares también se registran en municipios vecinos, recordando el apuñalamiento ocurrido en Arico esa misma tarde. Aseguró que el Ayuntamiento “ha trabajado para dar tranquilidad a los comerciantes y residentes”. No obstante, reconoció que “no tenemos el ratio cubierto de policías que se necesita en el municipio”, aunque adelantó que se convocarán nuevas plazas.
Ante estas palabras, Santos ironizó con que “ahora que está en el gobierno ha cambiado de opinión”.
El alcalde, José Domingo Regalado, intervino subrayando la preocupación del grupo de gobierno por los episodios de inseguridad. “No echamos balones fuera”, afirmó.
Regalado señaló que Granadilla cuenta con menos agentes de los deseados y que el objetivo de alcanzar “hasta 20, 30 o 40 policías más”, admitió.
El regidor también apuntó que, entre las medidas en estudio, se valoró la instalación de cámaras de vigilancia en los accesos a los núcleos para controlar el tráfico.







