cultura

Artistas de la danza de Canarias cuestionan el funcionamiento de las ayudas y convocatorias de las administraciones

La asociación PiedeBase expresa su malestar y exige "calendarios públicos, coherencia administrativa y equidad procedimental" en el proceso de subvenciones culturales
PiedeBase explica que al exponer sus demandas busca abrir vías hacia la cooperación. / DA

La Asociación de Artistas del Movimiento de Canarias, PiedeBase, ha difundido un comunicado a través de su web y redes sociales en el que manifiesta su profunda preocupación por la gestión de las subvenciones y convocatorias públicas en materia de cultura el Archipiélago.

La organización, que representa al grueso de los artistas de la danza de las Islas, denuncia en concreto los procedimientos que emplea el Gobierno de Canarias, a través del Instituto Canario de Desarrollo Cultural, así como los cabildos de Gran Canaria y Tenerife. “Lo que debería ser un sistema de fomento y acompañamiento a la creación, la mediación y la investigación cultural, se ha convertido en una maquinaria que reproduce desigualdades, impone riesgos financieros inadmisibles y dificulta el acceso a quienes sostienen la vida cultural del Archipiélago”, indica PiedeBase en su comunicado.

El texto aborda esta problemática a través de siete puntos: temporalidades, bases específicas, falta de líneas de apoyo clave, inseguridad jurídica, incremento del control, propuestas de mejora y sistemas de diálogo. A través de ellos, analiza el funcionamiento de las convocatorias recientes y alude a aspectos como “retrasos, retroactividad, cambios unilaterales de criterios, falta de diálogo y deficiencias de comunicación”. Lo que da como resultado, según indica el colectivo, a un “ecosistema frágil, donde solo quienes pueden adelantar dinero, asumir pérdidas o absorber incertidumbre llegan a ejecutar proyectos”.

Para Piedebase, una de las principales deficiencias de las ayudas y subvenciones tiene que ver con el “retraso sistemático” de la publicación de las convocatorias. Una práctica que en muchos casos, afirman desde la asociación, obliga a justificar proyectos ya iniciados, o incluso finalizados, y que ha convertido al propio mecanismo de apoyo “en una trampa administrativa que penaliza a quienes no disponen de liquidez suficiente para adelantar gastos”. Como ejemplo, mencionan convocatorias impulsadas desde el Gobierno de Canarias en 2025, como las ayudas para proyectos culturales de pequeño y mediano formato, proyectos de gran formato, a la movilidad y la producción de artes escénicas, “todas publicadas con una antelación insuficiente para que su resolución y abono tenga lugar antes del inicio de la ejecución del proyecto”.

Algo similar ocurre, aseguran desde PiedeBase, con las convocatorias de los cabildos de las islas capitalinas. Si bien la asociación admite que el de Tenerife “ha mostrado plazos más ajustados a la realidad de producción”, el de Gran Canaria “ha operado en 2025 solo con subvenciones nominadas a ayuntamientos y entidades, sin convocatorias públicas abiertas”.

Es más, a este respecto, PiedeBase recalca que la gestión “ha sufrido irregularidades en algunos casos”, dado que las resoluciones nominativas se formalizaron en septiembre, “exigiendo la ejecución y justificación de los proyectos antes de finalizar el año, en apenas tres meses”, indica.

Dada esta situación, el colectivo propone como estándar mínimo que toda convocatoria se publique con al menos 90 días de antelación a la fecha de inicio de los proyectos, de modo que la resolución y el abono de las ayudas se realicen antes de la ejecución de las actividades. Asimismo, los artistas que conforman la organización destacan la importancia de crear “calendarios públicos y coherentes con la vida real de los proyectos” y, por otro lado, “la prohibición de convocatorias retroactivas que obliguen a justificar a destiempo”.

CONTRADICCIONES

En el comunicado se denuncia, a su vez, “criterios contradictorios en las bases de las convocatorias”. En particular, se indica que el Gobierno de Canarias exige justificar el 100% del presupuesto presentado, “aunque la cuantía finalmente concedida sea menor”. Se produce así una incoherencia, aseveran desde PiedeBase, en lo que respecta a la finalidad de estas ayudas, dado que “las subvenciones adjudicadas se recortan incluso a menos de la mitad de lo solicitado en la convocatoria”, como ocurre frecuentemente -señalan- en proyectos culturales de pequeño y mediano formato, y en producciones de artes escénicas.

De igual forma, los artistas de la asociación critican las “limitaciones temporales arbitrarias” de los cabildos capitalinos, “como la imposición de periodos de ejecución de apenas 45 días y el favorecimiento de las ayudas a proyectos de ocio y entretenimiento en el caso del de Tenerife, algo que da lugar a iniciativas de corta duración, sin procesos de mediación y experimentación y, por tanto, con poco impacto”.

Una situación que consideran que es igual de preocupante en Gran Canaria, “con un cabildo que no cuenta con líneas activas de producción escénica o de creación artística en las convocatorias generales de proyectos culturales, limitando así la movilidad y la actividad profesional del sector en la isla”. De igual forma, la asociación recalca que “la mayoría de las ayudas vigentes se canalizan mediante subvenciones nominativas a ayuntamientos o entidades concretas, sin convocatoria pública abierta”.

En este sentido y, aplicable a las subvenciones de todos los organismos, PiedeBase pone de manifiesto que las subvenciones “no cubren suficientemente las líneas de investigación, enseñanza y formación en cultura”. A su juicio, son ámbitos estructurales que van más allá del evento puntual y que vertebran ecosistemas de pensamiento, archivo, aprendizaje y mediación continuada.

Por esta razón, los artistas de la danza exigen bases claras, coherentes con los objetivos declarados, adecuadas a las realidades de producción y que, además, incluyan líneas específicas, estables y con dotación suficiente para investigación y formación.

TRANSPARENCIA

El comunicado de PiedeBase también subraya las “deficiencias comunicativas” por parte del Gobierno de Canarias, a través del ICDC. “Falta protocolo ante incidencias y seguridad en los procedimientos”, se señala.

A través de ejemplos referentes a las convocatorias de 2024, la asociación expone como evidencias “la falta de notificaciones claras sobre la aceptación de justificaciones, pagos realizados el último día del año, denegaciones relacionadas con fallos de justificación (sin opción a subsanar la documentación, en contra de lo que marcan las propias bases de las ayudas de pequeño y mediano formato) y ambigüedades respecto a lo que se considera subsanable”.

Estas “contradicciones” también están presentes en los mecanismos de control y justificación de cuentas. Aunque la asociación considera pertinente la justificación de cuentas, también considera que existe asimetría: “A las agentes culturales se nos exige inversión previa, control exhaustivo y cero error, mientras que las malas prácticas institucionales (retrasos, retroactividad, ambigüedad) no se corrigen e incluso se agravan”, declaran los representantes de PiedeBase. “No pedimos privilegios; pedimos equidad procedimental”, apostillan.

Ante estas situaciones, PiedeBase echa en falta la existencia de “un protocolo público de comunicación, con plazos de subsanación garantizados y actos administrativos notificados en tiempo y forma”. De igual forma, con el fin de corregir procesos y medir mejoras, proponen crear una mesa técnica permanente con calendario, actas públicas y seguimiento de compromisos.

DIÁLOGO

Para concluir, PiedeBase incide en la necesidad de una serie de mejoras que considera que las administraciones deben empezar a aplicar, como calendarios estables y públicos, períodos mínimos de planificación de tres meses -entre resolución y arranque de los proyectos-, separación de líneas de subvención, protocolos concretos de comunicación con el sector y la creación de una mesa técnica permanente entre el Gobierno de Canarias y los cabildos con agentes del sector.

A pesar de su contundencia, la intención de la asociación “no es otra que la de abrir vías hacia la cooperación”. “PiedeBase lleva años tocando la puerta, proponiendo reuniones de trabajo y soluciones técnicas (…) Pedimos que toquen nuestra puerta también, como nosotras hacemos con la suya”, subrayan. Solo a través de esta colaboración se podrá cumplir con los intereses de todas las partes y, por tanto, corregir y mejorar lo que no funciona”.