El gobierno de Güímar afronta una nueva reconfiguración tras la renuncia del concejal socialista José Miguel Hernández Fernández a dirigir las áreas de Hacienda y Recursos Humanos. Hernández es uno de los ediles tránsfugas que secundaron la moción de censura que aupó a la alcaldía a Carmen Luisa Castro (PP), quien, de forma provisional, asumirá estas competencias hasta que se designe a un nuevo responsable.
Coalición Canaria (CC) de Güímar sostuvo ayer, en un comunicado, que esta renuncia “confirma un escenario de tensión dentro del grupo de gobierno”.
El portavoz nacionalista y último exalcalde , Gustavo Pérez, afirmó que “resulta preocupante que el edil que abandona estas áreas fuera considerado por la alcaldesa como una figura decisiva para sacar adelante la moción de censura”. El nacionalista añadió que la salida de una persona de confianza “abre dudas sobre la situación real del gobierno”.
CC señaló, además, que la renuncia llega en un “momento marcado por la falta de avances en el presupuesto municipal, expedientes con informes desfavorables de Intervención y Secretaría, facturas pendientes de tramitación y problemas acumulados en la gestión de personal”.
Esta salida se suma a la dimisión reciente de otro concejal del gobierno güimarero, que también dejó sus funciones tras denunciar falta de coordinación. Para los nacionalistas, la combinación de renuncias y retrasos administrativos refleja un deterioro en la capacidad de gestión tras pocos meses del cambio de gobierno, que tuvo lugar en agosto pasado.
“NO HAY CRISIS ”
Fuentes municipales consultadas por DIARIO DE AVISOS descartan la existencia de una crisis interna. Señalan que el cambio de áreas dentro del equipo gobernante “estaba previsto” y que el decreto que asignará las nuevas responsabilidades aún debe formalizarse, acompañado del nuevo edil que asumirá las áreas. “No hay ninguna inestabilidad. Todos trabajamos conjuntamente, para sacar adelante las áreas”, afirman. De esta forma, se prevé que se lleve a cabo una redistribución de áreas en las próximas semanas.
Insisten en que el relevo no afectará al funcionamiento de los servicios, mientras la oposición reclama explicaciones y advierte de que la falta de claridad está generando inquietud entre los trabajadores municipales y la ciudadanía.







