El fútbol no se trata de méritos, sino de los goles que se marcan. El CD Tenerife mereció ganar por goleada, pero se tuvo que conformar con un justo 2-0 que sirve para cerrar el 2025 de manera brillante. Enric Gallego, por partida doble, anotó los goles que refrendan, aún más, su sólido liderato al derrotar a una frágil SD Ponferradina que siempre estuvo a merced del poderío de su rival.
Los primeros compases del encuentro fueron un alarde de verticalidad por parte de los dos equipos. En apenas tres minutos de juego, los blanquiazules sacaron dos saques de esquina que acabaron de manera idéntica. Sirvió Nacho Gil en ambos casos y remató Enric Gallego alto en las dos oportunidades. La ‘Ponfe’ tuvo la primera del partido con un disparo muy cruzado de Borja Vázquez. Ninguno de los dos equipos tenía el control y ambas escuadras habían saltado sobreexcitados al terreno de juego.
Le faltaba algo más de precisión en los centros a los de Cervera, pero con el paso de los minutos fue ganando peso en el encuentro gracias a los encuentros por el costado derecho.
Justamente por ahí surgió otra clara ocasión de gol para los locales. Ganó la línea de fondo César, rechazó la defensa visitante tras fallar De Miguel y el balón le acaba llegando a un Fabricio que no se lo pensó y lanzó un misil que pasó rozando la escuadra de la meta berciana.
Dos minutos, en el 17, Juanjo Sánchez falló el 1-0 de manera inexplicable y con toda la portería a su disposición. El Tenerife ya se merecía en esos momentos ir por delante en el marcador.
Al borde de la primera media hora de partido, los de Cervera volvieron a tocar la puerta del gol. Nacho metió un pase espectacular que De Miguel remató bien, pero Prieto, meta de la Ponferradina, reaccionó bien y sacó una mano salvadora para su equipo. El balón se fue a saque de esquina. A esas alturas de encuentro, los locales ya habían ejecutado seis córners.
En el minuto 40 ya eran nueve y en ese momento Fabricio tuvo otra para su equipo. La sirvió Nacho, como siempre, y Fabricio la remató de cabeza. Paró Prieto en el medio.
Injustamente la primera parte acabó con el empate a cero inicial, pese a las innumerables ocasiones de gol que tuvieron los de Cervera, quienes llegaron a lanzar 11 saques de esquina.
Gallego resolvió
La segunda parte arrancó con una ‘Ponfe’ más decidida a atacar, pero se encontró con otra ocasión de gol chicharrera. El balón se paseó por delante de la portería visitante sin encontrar rematador, a pesar de que lo intentaron De Miguel y David.
En el 55, Nacho la volvió a tener clara tras una buena jugada colectiva de ataque.
Los siguientes minutos fueron de acaso y derribo a la meta leonesa, mientras salvaba los muebles, como podía, el cuadro dirigido por Nafti.
Y tanto va el cántaro a la fuente… En el 64 otra buena acción por la derecha sirve para que César ponga un buen centro que despejan milagrosamente el portero y la defensa visitante mientras insistían los blanquiazules. La tocaron Fabricio y Nacho antes de que Gallego cazara un balón suelto que metió en la jaula estirándose al máximo. Así anotó su séptima diana de la temporada.
El gol hizo reaccionar a los del Bercio, quienes empezaron a enseñar las garras. Cervera reaccionó a tiempo para frenar el ímpetu leonés. Entraron al terreno de juego Balde, Noel y Aitor Sanz, por Alassan, Fabricio y Jesús de Miguel.
En la recta final del choque, la Ponferradina debió quedarse con uno menos en el campo. Frimpong y Gallego chocaron cuerpo con cuerpo, el delantero le ganó la posesión y el jugador de la Ponferradina perdió la cabeza golpeando por la espalda a su rival. El colegiado, a pesar de estar muy cerca de la acción, solo le mostró la cartulina amarilla. La acción era claramente merecedora de roja directa.
El Tenerife sentenció el duelo en los últimos segundos del duelo y tras una larguísima revisión del FVS. Un defensa de la Ponferradina despejó con la mano un potente disparo de Balde. El banquillo tinerfeño pidió la revisión y el colegiado tardó casi cinco minutos para decretar la pena máxima. Lo lanzó, con maestría, el mismo que marcó el primero, engañando al meta de la Ponferradina. Así concluyó la trabajada victoria de los locales, la última de 2025.















