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Solo uno de cada diez jóvenes de Canarias puede emanciparse, el mínimo histórico desde 2006

Las Islas registran su peor tasa, con un aumento de 20.000 personas de 16 a 29 años en esta situación respecto a 2023; el precio de la entrada de un piso supone 5 años de salario
Manuel Mejías, Eliana Parrilla y Sara Villodre presentaron los datos del Observatorio de Emancipación. DA
Manuel Mejías, Eliana Parrilla y Sara Villodre presentaron los datos del Observatorio de Emancipación. DA

Canarias registró en 2024 su peor tasa de emancipación juvenil (de 16 a 29 años) desde que hay registros (2006), situándose en un 14,1%, en un momento en el que el precio del alquiler fue el más alto hasta esa fecha, con una media de 1.128 euros al mes, lo que muestra la difícil situación a la que se enfrenta la juventud para conseguir una vivienda. Para pagar la entrada de un piso necesita destinar cinco años de su salario.

Según informan los Consejos de la Juventud de España y de Canarias, hay 20.000 jóvenes emancipados menos que hace un año, cerca del 6% menos con respecto a 2023. Además, es inferior a la media española, que se sitúa en un 15,2%. Canarias ha pasado de ser la segunda comunidad con mayor tasa de emancipación a convertirse en la décimo tercera en solo un año. Pese a la leve mejora salarial, tres de cada cuatro jóvenes con empleo viven en casa de sus padres. Casi la mitad de emancipados comparten vivienda.

El técnico de investigación, Manuel Mejías, explicó que “esta caída ha sido bastante fuerte y no se ha observado” en otras comunidades. A finales de 2024, el salario medio neto de un joven en Canarias se situaba en 947,06 euros al mes -el más bajo de España-, frente a los 1.128 euros que costaba alquilar una vivienda en solitario, por lo que a un joven residente en las Islas tendría que destinar todo su salario y aún así le faltarían 181 euros para emanciparse. Para pagar la entrada de un piso necesitaría destinar cinco años de su salario neto.

Mejías explicó que, “aunque la posibilidad de emanciparse es mayor entre los jóvenes que trabajan, cerca de tres de cada cuatro con empleo siguen viviendo en casa de sus padres”.

Los datos explican que “incluso accediendo a un empleo no se están pudiendo acumular los recursos necesarios” para abandonar el hogar familiar.

La tasa de emancipación fue mucho más baja entre los jóvenes nacidos en las islas (11%) que entre quienes venían de otras comunidades autónomas (24,9%) o del extranjero (24,96%), ya que “muchas de las personas jóvenes que llegan a las Islas Canarias lo hacen sin sus padres”, indicó el informe.

Y fue mayor entre quienes tenían estudios superiores (21,2%) -que se emancipan más tarde pero en mejores condiciones- que entre los que contaban con estudios secundarios obligatorios (11,8%) y secundarios postobligatorios (11%).

Mejías subrayó que, mientras el precio de la vivienda en alquiler está en su máximo histórico y con respecto a 2008 ha crecido un 20%, el salario no ha recuperado los niveles previos a ese año, que marcó el inicio de la recesión, siendo un 10% inferior.

Plan de vida

La presidenta del Consejo de la Juventud de Canarias, Eliana Parrilla, lamentó que “el estudio visibiliza los peores datos de emancipación juvenil en Canarias desde que se tiene registro. Y es impactante porque cada vez que presentamos estos datos reiteramos que empeoran más”, ha pasado de ser la segunda comunidad con mayor tasa de emancipación a convertirse en la 13ª.

Por otro lado, pese a la leve mejora en salarios, “tres de cada cuatro jóvenes con empleo siguen viviendo en casa de sus padres y casi la mitad de los emancipados comparten vivienda”. Y esa subida salarial “lo hace por debajo del coste de vida y, aunque el paro baja, prolifera el trabajo temporal, más aún en Canarias, una situación que impide construir un proyecto de futuro”. “Incluso cuando cumplimos con todo lo que se nos pide, formarnos, trabajar, esforzarnos… seguimos sin poder independizarnos”.

Parrilla reclamó “acciones reales por parte de las instituciones” para acabar con esta crisis. “Exigimos medidas urgentes. Necesitamos un compromiso político real que no quede solamente en palabras, sino que se vean reflejadas en acciones”, y destacó que “hay ayudas económicas que se resuelven tarde y mal, muchas trabas burocráticas y una alta pobreza juvenil”.

La presidenta regional manifestó su “desesperación” y lanzó al Gobierno una propuesta concreta. “En vivienda pública, siempre se guarda un porcentaje de esas viviendas para personas y familias en riesgo, entonces se podría guardar o aumentar un porcentaje de la vivienda destinada a la población joven, y no esperar a que esos jóvenes caigan a una situación de riesgo”.

Por último, reiteró que “la juventud canaria quiere quedarse en sus islas, quiere crecer y quiere aportar al archipiélago”.

Por su parte, la vicepresidenta del Consejo de la Juventud nacional, Sara Villodre, lamentó que “no percibimos que el sistema esté respondiendo a los problemas de los jóvenes, sobre todo en vivienda”, y pidió a las administraciones que “implementen un bono de alquiler efectivo, con menor burocracia y al que puedan acceder más jóvenes”. Pese a la reducción de la temporalidad “siguen existiendo datos preocupantes relacionados con la parcialidad y la sobrecualificación”.