Santa Cruz de Tenerife y La Laguna amanecieron ayer envueltas en agua. Una lluvia que, en cambio, no se tradujo en la de millones de euros que, cada 22 de diciembre, acompaña al sorteo de la Lotería de Navidad, ya que la diosa fortuna pasó casi de puntillas por el área metropolitana.
No obstante, aunque el Gordo no quiso hacer acto de presencia en Tenerife, en cambio el tercer premio, que recayó en el número 90.693, quiso sonreír a ambos municipios, dejando pequeños pellizcos de alegría entre los receptores agraciados.
En Santa Cruz, el estanco García Morato, en El Toscal (calle Tolerancia, 2), fue el único afortunado de toda la capital en dar un pellizco de la Lotería de Navidad de este año, en concreto, cuatro décimos del tercero. Jesús Pérez, su actual propietario desde hace tres años, mostraba ayer su alegría por haber dado el premio, el primero desde que está al frente del estanco.
“Llevo tres años luchando, me está costando mucho, pero bueno, espero que esto sea un impulso y que me ayude a sacar esto adelante”, señalaba el propietario del receptor, quien apuntó que El Toscal “es un barrio obrero, muy familiar y si los cuatro décimos son para vecinos de aquí, sería genial, porque hay mucha gente que lo merece y seguro que lo necesitan”, decía pese a que durante la mañana de ayer aún no se había acercado ninguno de los afortunados a celebrarlo.
Asimismo, Jesús indicó que también espera que este premio ayude “a visibilizar a los pequeños receptores” como el suyo, “porque al final la gente solo acude a las grandes administraciones pero se olvida del receptor de barrio”, apuntó. “Nosotros también lo necesitamos, porque somos trabajadores. Yo trabajo 80 horas a la semana, me levanto a las 5 de la mañana. Entonces, que esto por lo menos sirva para visibilizar estos pequeños negocios y receptores que también luchamos por el día a día y que se sepa que también damos premios”, añadió.
Por otra parte, el tercer premio también visitó a La Laguna. El receptor de lotería 67.265, ubicado en la calle Doctor Olivera n.º 7, repartió un pellizquito del número agraciado.
Raquel Pérez, la dueña del receptor ubicado en la céntrica plaza de La Concepción, se mostró sorprendida y agradecida cuando recibió la llamada de DIARIO DE AVISOS para comunicarle que había vendido un décimo del tercero, dotado con 500.000 euros por serie (50.000 por décimo o 2.500 por euro jugado), lo que se traduce en unos 48.000 euros netos por décimo.
Raquel, que lleva 40 años al frente de su bazar, donde trabaja junto a su hijo, desconocía quién podría haber sido el afortunado, pues “la venta es por terminal y han sido muchas personas las que han comprado un número para esta Navidad”. Pese a ello, afirmó que “sea quien sea el afortunado, si esa persona quiso probar suerte y le ha tocado, eso es sagrado. Ojalá sea a alguien que de verdad lo necesite”.
Además, aseguró que la venta de números para este sorteo ha sido muy variada y repartida, por lo que no dudó en haber dado algún otro premio menor, a pesar de desconocer a los premiados. “La gente este año ha pedido números muy simbólicos, en especial el 25, por ser el de este año, y otros con las fechas de catástrofes importantes”, subrayó Raquel.
Este pequeño receptor reparte ilusiones, pues el pasado año también otorgó un 4º premio del Gordo y un 3º premio en El Niño. “Además, hace dos meses dimos dos premios del primero de la Lotería Navidad. Estamos en racha”, comentó la propietaria.
Ahora, solo queda confiar en que la suerte vuelva a tocar a ambos propietarios en la Lotería del Niño, el próximo 6 de enero.







