El 42º Festival Internacional de Música de Canarias (FIMC) apuesta en su programación por una de las formaciones más singulares del panorama actual. El ensemble polaco Il Giardino d’Amore realiza una gira de cinco paradas por el Archipiélago con su propuesta de música barroca, bajo la dirección de su fundador, el violinista Stefan Plewniak, que incluye piezas icónicas de Vivaldi, Bach, Corelli y Purcell, entre otros autores.
Con un programa titulado El nacimiento del concierto, el itinerario comenzó este viernes en el Teatro Víctor Fernández Gopar El Salinero (Lanzarote), para continuar hoy sábado en el Palacio de Formación y Congresos de Fuerteventura. Mañana domingo los músicos estarán en el Teatro Pérez Galdós (Gran Canaria), y el martes, en el Leal de La Laguna (Tenerife). El recorrido finaliza el miércoles en el Teatro Circo de Marte (La Palma). Las entradas están disponibles en la web www.festivaldecanarias.com y en las plataformas de venta habituales de estos espacios escénicos, con precios entre los 10 y los 30 euros.

Es la primera vez que Il Giardino d’Amore actúa en el FIMC. Plewniak impulsó la creación de este conjunto en 2011 desde la ciudad de Cracovia, cuando todavía compartía filas con Jordi Savall en Le Concert des Nations. Inspirado por el maestro catalán, decidió unir a un círculo de amigos interesados en interpretar música con un sentimiento profundo y expresivo. De hecho, su nombre (jardín del amor, en español) alude a la creación de un espacio compartido donde el arte florece a través de la conexión de sus integrantes.
Su desarrollo profesional ha sido imparable y hoy son una referencia de la música barroca, con una energía que la crítica compara con la de las estrellas de rock. Recientemente, el grupo recibió el Premio Fryderyk al álbum del año por Orfeo & Euridice, grabado en colaboración con su compatriota el contratenor Jakub Orlinski.
‘EL NACIMIENTO DEL CONCIERTO’
El repertorio que brinda en las Islas Il Giardino d’Amore no sigue un orden cronológico estricto, pero sí emocional. Además de piezas de los autores citados, interpretan otras de Leclair, Rebel, Westhoff, Tartini y Locke. Comienzan con la Chacona del Concierto para Violín Op. 9, de Antonio Vivaldi. Una apertura solemne que contrasta con el ritmo danzable y percusivo de la siguiente obra, Tambourine, de Jean-Marie Leclair. A continuación interpretan el Concierto Grosso op.6, nº 4, de Arcangelo Corelli, para continuar con Chaos, de Los elementos de Jean-Féry Rebel.
La capacidad descriptiva del violín es explorada con Imitazione delle Campane, de Johann Paul von Westhoff. De Bach suenan fragmentos de sus conciertos en re menor y en la menor, a los que sucede Il trillo del diavolo, de Giuseppe Tartini.
La recta final del concierto se adentra en la atmósfera teatral inglesa con The Tempest, de Matthew Locke. Esta intensidad dramática se intercala con más texturas vivaldianas en los fragmentos del Concierto para dos violines y violonchelo. Tras una última visita a la escena británica, de la mano de Henry Purcell y su Timon of Athens, pone la nota final el Concierto para dos violines de Vivaldi. En este punto, la velada culmina con un fascinante juego de respuestas espaciales entre los intérpretes, en las que se evidencia también la complicidad que caracteriza al conjunto polaco.





