Se le nota entusiasmado y volcado en su papel de director de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife (Rseapt). Tiene tiempo, por su condición de jubilado, pero siempre ha mostrado pasión por lo que hace y, de hecho, recalca que jamás se ha embarcado en nada que no le ilusione o en lo que no crea, por lo que esa energía la está volcando en esta faceta desde 2021. José Gómez Soliño, Premio Canarias 2019, catedrático de Filología Inglesa de la Universidad de La Laguna y rector de esta institución docente de 1999 a 2003, evidencia en lo que sigue su amor por la sabiduría (lo que etimológicamente significa filosofía), la educación, la cultura y la ciencia, patas claves de lo que él y muchos entienden como progreso. Se trata, por tanto, de un exponente perfecto de lo que se plantó en el siglo XVIII, que se llamó Ilustración, que aplicó en España Carlos III fundando este tipo de entidades y con otras políticas y que, en este etapa de retrocesos mundiales, de cuestionamiento de lo que se entendía por avances sociales y de redes informáticas repletas de mentiras, odio y conspiraciones, Gómez Soliño defiende y resume así: “Estas sociedades nacen de la Ilustración y de la lucha contra la reacción, las supercherías y los bulos”. Nada más necesario que en la actualidad, le guste o no a algunos con ínfulas y prácticas de pseudoemperadores.
-¿Cómo se encuentra?
“Pues bien para la edad que tengo, sobre todo porque siempre he hecho las cosas con ilusión y no puedo comprometerme con algo en lo que no creo. En el caso de la Sociedad Económica de Amigos del País, me parece un proyecto ilustrado que ya tiene casi 250 años de antigüedad, muy útil y que puede aportar mucho a la sociedad. Me encuentro bien de salud, con tiempo suficiente porque estoy jubilado, aunque no reformado, como dicen los portugueses. Por tanto, dedico mi tiempo, mis esfuerzos y, sobre todo, toda mi ilusión a esta sociedad…”.
-¿Dejó de hacer muchas cosas en su vida por falta de ilusión?
“No, porque nunca me he embarcado en nada en lo que no creyera. Siempre me he comprometido con proyectos en los que creía: soy universitario de vocación y en su día cogí con ilusión la responsabilidad de ser rector de la ULL, y lo mismo ahora”.
-A un año del 250 aniversario de la sociedad que preside, ¿cómo lo afronta, cómo imagina y quiere que sea esa conmemoración en 2027?
“Estamos ya preparándonos y tenemos varias ideas. La primera, la mejora de todas nuestras instalaciones, que son muy visitadas, para que esas visitas enriquezcan culturalmente. Vamos a inaugurar cuadros que ponen de manifiesto aspectos importantes de la sociedad tinerfeña. En esta misma sala en la que estamos, si hubiésemos venido hace seis años, cuando aún no era director, no la hubiesen encontrado así, ni con estos libros, ni armarios, ni vitrinas, ni nada… Ni ese piano de casi 200 años que vamos a armar y restaurar para el aniversario… Además, nos gustaría incrementar significativamente el número de socios y socias, y hago hincapié en lo de socias…”.
-Porque hay un claro déficit femenino…
“Para una sociedad que fue masculina, no digamos machista…”.
-Nada que ver, se supone…
“Claro… Fue muy masculina en su origen y hoy tenemos un 15% de socias, pero nos gustaría que su porcentaje fuera mayor y vamos a hacer un esfuerzo en este tiempo para aumentar el número de socios, socias y, sobre todo, jóvenes”.
-¿La ve alejada de la juventud actual, desvinculada de algunos ámbitos sociales importantes… un poco elitista?
“Esperaba esa pregunta… La Rseapt, contra lo que algunos creen, no es un reducto de elitismo, sino una sociedad abierta a cuantos se interesan por la educación, la ciencia y la cultura como motores del progreso”.
-Pero, con su experiencia docente, ¿la considera un poco desapegada?
“No, no, aquí tratamos temas de enorme actualidad en Tenerife…”.
-Pero, ¿llegan a la gente?
“Vamos a ver: llega a cuantos vienen a los actos o a través del streaming, Youtube o las redes. Es verdad que nos gustaría una mayor repercusión de lo que aquí se habla, pues tiene mucho que ver con el progreso de Tenerife, y para el 250 aniversario queremos intentar difundir más con los medios en papel, con los periódicos como el de ustedes, de forma que se hagan eco de lo que aquí se discute”.
-¿Y se le hace caso a lo que aquí se discute, esta sociedad le sirve a las instituciones públicas y empresas de la Isla, siguen lo que se plantea…?
“Te voy a poner un ejemplo del que estoy muy orgulloso: en 2021, cuando mi equipo accedió a la dirección, uno de los socios me hizo ver que la PIB de Canarias estaba mal calculado, inflado. Como consecuencia de eso, las Islas habían dejado de percibir, en los cinco años precedentes, un total de 800 millones de euros. ¿Qué hicimos?: elaborar un informe, que enviamos a los medios, a todos los miembros del Parlamento y al Gobierno. Esto se discutió en la Cámara y me consta que el Ejecutivo regional encargó a un panel de expertos un informe para saber si, a su vez, ese informe era real, y le comunicó que resultaba totalmente correcto. La conclusión de esto es que el Gobierno canario pidió al estatal y al Instituto Nacional de Estadística la necesidad de establecer el PIB de manera correcta, no exagerada. Y en la Navidad de 2024, se presentó en Presidencia ese nuevo PIB corregido. Creemos que esto es de mucha importancia”.
-¿Está satisfecho con su presidencia hasta ahora o le quedan muchas cosas pendientes aún en su etapa?
“Sí, estoy satisfecho, aunque tengo planes ambiciosos en todos los ámbitos…”.
-Pero, ¿está la sociedad en 2026 como esperaba al llegar al cargo en 2021?
“Sí, y estoy seguro de que en 2027 estará como quiero que esté porque para eso trabajo. Estoy aquí por la mañana trabajando, ahora bajaré a Santa Cruz a resolver otra cosa de la sociedad… Sí, esta entidad va a cambiar tanto en el aspecto material como de contenidos. Por ejemplo, vamos a acoger el congreso de las sociedades económicas de amigos del país de España en el 250 aniversario, que son una veintena, en el mes de octubre”.
-¿Tiene algún acto estelar en mente o ya ultimado?
“Hombre, el principal será el día de la fundación, el 15 de febrero. Además, celebraré el día de San Juan, el 4 de noviembre, instaurado en tiempos de Carlos III. Está también el congreso y otras actividades aún en estudio y negociación, para lo que queremos contar con los medios”.
-¿Le ve futuro a estas sociedades económicas a, digamos, cincuenta años, cien…?
“Sí, sí: una sociedad como ésta, que ha desarrollado su actividad durante casi 250 años, tiene un gran futuro porque la educación, la ciencia y la cultura son los motores del progreso y éste resulta inconcebible sin el desarrollo al máximo nivel de esos factores. Y como son necesidades y aspiraciones eternas, una sociedad que se dedica a promoverlas tiene un futuro asegurado”.
-Hablando precisamente de eso: ¿cómo concibe el panorama político y socioeconómico actual de Canarias y España?
“El de Canarias, con esperanza. En los 52 años que llevo viviendo en las Islas, he visto un progreso importantísimo de la sociedad canaria y creo que tiene grandes posibilidades de desarrollo y mejora”.
-¿Y el país, con esta bronca política a diario…?
“Me produce una gran desazón la polarización que se observa en la política, digamos, peninsular, porque en Canarias, afortunadamente, hay otro espíritu y ya nos vale que continúe este respeto y civilidad entre personas adversarias en sus ideas políticas. Y es que eso es lo que promueve esta sociedad: el diálogo en la discrepancia con respeto y dentro de un ambiente que facilite el entendimiento”.
-Habla mucho de progreso y de sociedades que avanzan pero, ¿le asustan mucho estos tiempos actuales de retrocesos, de claras involuciones y planteamientos retrógrados y ultras triunfantes prácticamente a escala mundial?
“A ver, esta sociedad es fruto de la Ilustración, que precisamente nació contra la reacción. Invita a la gente a pensar por sí misma, a no dejarse manipular por la tradición y por quienes siguen amparándose en ella para mantener el status quo. La Ilustración buscaba el progreso y luchó contra las supercherías y los bulos”.
-Por tanto, ¿vivimos una etapa de regresión con tanto bulo: qué piensa de las redes sociales?
“El rey, en su discurso de la última Navidad, dijo que vivimos tiempos exigentes y, efectivamente, nos exigen; son tiempos que necesitan fomentar el diálogo, promover el entendimiento, difundir la ciencia para que nos ayuden a entender los problemas que tenemos y a luchar contra la desinformación, el odio, las manipulaciones, las noticias falsas, las teorías conspiranoicas… Todo ese clima ya existía en el siglo XVIII, cuando surge la Ilustración…”.
-Y antes…
“Sí, y contra todo ese clima nacieron sociedades como ésta…”.
-Vale, pero es que estamos en tiempos de un emperador planetario que ha roto el orden mundial, según admitió hace unos días el propio canciller alemán: ¿está de acuerdo; qué se puede hacer: volver a la declaración de los Derechos Humanos ahí colgada (uno de ellos se exhibe en el patio de la sede de la sociedad en La Laguna)?
“En primer lugar, en tiempos tempestuosos, los barcos buscan asilo en los puertos y, en la oscuridad, se guían por los faros para evitar los peligros. Por tanto, esta sociedad puede actuar como un puerto o como un faro que, en tiempos tan inhóspitos como los actuales, la gente preocupada por el futuro de la sociedad se refugie y, al mismo tiempo, cultive los aspectos que nos pueden sacar del laberinto: la educación, la cultura y la ciencia”.
-Y hablando de educación: ¿cómo ve la situación actual, en Canarias, España… el apoyo a la universidad pública, en un estado bien diferente a su etapa…?
“Sí, veo con mucha preocupación la proliferación de chiringuitos universitarios…”.
-Usted se opuso radicalmente, como rector de la ULL, a la implantación de la universidad privada en La Orotava desde 1999 y hasta ofreció a la Villa abrir delegaciones como alternativa, pero es que ahora esta oferta está mucho más extendida… Aquello era casi idílico…
“Es que hay quienes creen que la educación es una mercancía con la que se puede especular y hacer un negocio, pero debería quedar al margen de esta visión economicista que nos hace buscar el rendimiento y el beneficio por encima de todo. La educación tiene que orientarse a formar personas para la vida y que desarrollen una vocación que les enriquezca personalmente, así como ciudadanos útiles que contribuyan a la sociedad en la que viven. Y eso, sin privilegios y, por tanto, con la educación pública…”.
-Pues ayer mismo (pasado martes), la Complutense anunció recortes importantes, de casi 40 millones… ¿Por qué hemos llegado aquí?
“Porque hay comunidades con gobiernos muy ideologizados que van socavando la enseñanza pública infrafinanciándola con el fin de desviar estudiantes a la privada. Esto es una característica del neocapitalismo en que vivimos: denigrar y vaciar lo público para fomentar lo privado y, así, darle el mayor rendimiento económico”.
-Ahora, en la universidad pública, muchas becas no costean los máster: ¿es una privatización encubierta, otro retroceso que debilita la igualdad de oportunidades? ¿Le sorprende esto?
“Claro que es una privatización y sí, me sorprende esta deriva sin freno que estamos observando. La enseñanza privada es un derecho constitucional, pero dentro de unos parámetros de calidad que creo que esta proliferación de instituciones privadas no cumple, no da la talla. Se están creando unos chiringuitos que me dejan sorprendido. Me recuerda a cuando, en los 90, estuve un tiempo en Lisboa de profesor de intercambio y, al pasear, veía anuncios de universidades en un bloque de pisos, que no era mi concepto de una universidad y ya me preguntaba por la calidad de lo que allí se enseñaba. Las condiciones para la enseñanza pública o privada deberían ser muy exigentes en aras de los resultados y de la formación que se da. Por supuesto, y como estamos en una sociedad con grandes desigualdades, la única manera de reducirlas es con la educación pública gratuita y de calidad”.





