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El peligroso negocio oculto en el Puerto de Santa Cruz destapado por la Guardia Civil: motores tóxicos y 32 investigados

La Guardia Civil y Vigilancia Aduanera desmantelan un entramado criminal en Canarias que utilizaba facturas falsas para exportar material altamente contaminante
El peligroso negocio oculto en el Puerto de Santa Cruz: 32 investigados por enviar motores tóxicos al extranjero
Inspección de uno de los contenedores interceptados en el Puerto de Santa Cruz con motores y piezas tóxicas sin descontaminar

La Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera han sacado a la luz el peligroso negocio oculto en el Puerto de Santa Cruz. Una operación de gran envergadura ha permitido desmantelar un grupo criminal especializado en el transporte ilegal de residuos peligrosos. En total, la organización logró trasladar hasta 650 toneladas de material tóxico en contenedores con destino a diversos países del continente africano.

Las actuaciones han derivado en la investigación de 32 personas y cuatro sociedades mercantiles. La red operaba con una estructura ramificada en Tenerife, Gran Canaria y Mallorca, cometiendo presuntos delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente que han puesto en jaque la seguridad sanitaria de las zonas receptoras.

Motores y compresores: el corazón del tráfico ilegal

El eje central de este negocio ilícito eran los motores y compresores extraídos de frigoríficos desechados. Según detalla el instituto armado, estos aparatos eran exportados sin la debida descontaminación, lo que permitía la liberación de gases tóxicos a la atmósfera. Este proceso genera un riesgo severo tanto para el medio ambiente como para la salud de las personas, agravado por el trasiego constante de mercancías desde la capital tinerfeña.

Además de los motores, la organización enviaba 38 toneladas de extintores y piezas de repuesto de automóviles sin tratar. El entramado también incluía la exportación de camiones y camionetas mediante el uso de documentación falsa, haciéndolos pasar por vehículos de segunda mano legales para burlar las inspecciones aduaneras.

Una trama de facturas falsas y roles definidos

Para mantener este negocio oculto, la organización contaba con una logística documental milimétrica. Utilizaban facturas falsas para ocultar la verdadera naturaleza de la carga y evitar que la exportación fuera denegada. El valor total de los residuos transportados ilegalmente asciende a los 800.000 euros.

El grupo estaba liderado por cinco personas con funciones muy específicas:

  • Líderes en Gran Canaria: Encargados de la gestión documental y la logística de exportación.
  • Operativos en Tenerife: Responsables del envío directo de los residuos y de la falsificación de los permisos necesarios.

El delito de traslado ilegal de residuos, tipificado en el Código Penal, podría acarrear a los implicados penas de hasta un año de prisión e inhabilitaciones profesionales. Esta operación supone un golpe definitivo a una de las mayores redes de tráfico de basura tecnológica detectadas recientemente en el archipiélago.

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