La Policía Local de Santa Cruz de Tenerife ha puesto fin este jueves a un foco de insalubridad e inseguridad que mantenía en vilo a los vecinos de la capital. Los agentes han procedido a la retirada de un furgón abandonado en la subida de la Cuesta Piedra que estaba siendo utilizado de forma ilegal como vivienda por cinco personas y que se había transformado en un punto habitual para el consumo de estupefacientes.
La intervención municipal responde a un “giro radical” en la vigilancia de vehículos abandonados que terminan convertidos en infraestructuras para actividades ilícitas. El furgón, que llevaba tiempo estacionado en la zona, había generado numerosas quejas vecinales desde el pasado mes de febrero, alertando sobre la degradación de la convivencia en el barrio.
Un narcopiso sobre ruedas
Las labores de vigilancia de la Policía Local confirmaron que el interior del vehículo había sido violentado para permitir el acceso. Lo que comenzó como un coche abandonado terminó siendo un narcofurgón donde se concentraban individuos para el consumo de drogas, generando una sensación de miedo constante entre quienes transitaban por la subida de Cuesta Piedra.
El alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, ha querido poner en valor la importancia de la colaboración ciudadana para detectar estos focos de conflicto. “Este tipo de intervenciones responden al compromiso del Ayuntamiento con la seguridad y la calidad de vida en nuestros barrios”, subrayó el regidor santacrucero.
El dueño, sorprendido desde la Península
Una de las claves de la operación fue la localización del propietario legal del vehículo. Según fuentes municipales, el titular se encontraba en la Península y desconocía por completo que su furgón hubiera sido okupado y convertido en un punto de consumo de drogas.
Tras ser informado telefónicamente por los agentes de que el vehículo había sido forzado, el propietario se ofreció de inmediato a colaborar, facilitando la autorización urgente para su retirada y posterior desguace. Este paso administrativo permitió a la grúa municipal actuar con rapidez y retirar el armatoste de la vía pública este mismo jueves.
Prevención y control constante
Por su parte, la concejala de Seguridad Ciudadana, Gladis de León, ha insistido en que la Policía Local mantiene un rastreo constante sobre este tipo de situaciones. La edil recordó que estos operativos preventivos son diarios y buscan evitar que “espacios o vehículos abandonados se conviertan en focos de actividades ilícitas”.
Con la retirada del furgón y su traslado al depósito para desguace, el barrio de Cuesta Piedra recupera la normalidad tras semanas de tensión vecinal.







