Antonio Manuel Porro Granados es Licenciado en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad Pontificia Comillas – ICADE y desde el mes de febrero de 2025 miembro del consejo de administración del CD Tenerife. Pero además de todo eso, es amigo personal y mano derecha de Rayco García, máximo accionista del CD Tenerife. Gracias a él está Antonio Porro en la Isla y en la actual directiva. Defendió con uñas y dientes al empresario tinerfeño cuando se le acusó de un grave delito que jamás cometió. De ahí dio el salto al órgano de gestión blanquiazul, al que en la actualidad se entrega en cuerpo y alma. Se ganó la simpatía de los aficionados en la histórica junta de accionistas de julio de 2025. Tirando de ironía, en algunos momentos, confrontó a los representantes (Daniel Díaz y Miguel Heredia) del pasado régimen, expresando una vehemencia y una mano dura inesperadas para controlar y repeler los ataques de los ‘hombres del sindicado local’. Es uno de los ‘culpables’ de que hoy en día reine la paz en el CD Tenerife y de todo eso habla para DIARIO DE AVISOS este letrado jerezano.
-Escarbando un poco su biografía y de dónde viene usted, me he encontrado con que su abuelo jugó un papel destacado en la fundación y en los primeros años de vida del Xerez Club Deportivo. Es decir, que lo de formar parte de la directiva de un club de fútbol le viene de familia.
“Este sábado tuve una boda de una prima mía y me decían mis tíos que mi abuelo estaría muy orgulloso de mí. Mi abuelo fue fundador del Xerez. Iba siempre con él al palco y él me enseñaba. Me acuerdo que le preguntaba a mi abuelo, ¿cómo es eso de fichar en el fútbol? Él me decía que costaba mucho dinero. Yo era un niño y me enseñó cómo comportarme en un palco. Era muy mayor. Cuando yo tenía 10 años, él tenía 87. Todo aquellos momentos los guardo con mucho cariño y es como si la vida me haya dado la oportunidad de vivir todo eso de nuevo. Estoy muy orgulloso y muy emocionado de vivir lo que estoy viviendo”.
-Entonces se acordará mucho de su abuelo desde que pertenece al consejo del CD Tenerife.
“Mucho, mucho, y en Jerez, hoy por hoy, puedo decir que el Club Deportivo de Tenerife tiene decenas de aficionados. Hay muchísima gente que sigue el Tenerife, gente de mi familia, amigos, etc., y yo pues me he hecho muy del Tenerife, la verdad es que estoy muy contento”.
-¿Le hubiese gustado ser futbolista?
“Yo era malísimo jugando al fútbol, pero se me daba muy bien estudiar. Entonces yo me compraba las guías Marca y me las sabía de memoria. Me sabía todo. En un curso, cuando estudiábamos las capitales de Europa, yo contaba siempre una anécdota del equipo de la capital, porque me había estudiado unos libros que habían sacado de las participaciones de la Copa Europa de los últimos 50 años. Yo siempre he sido muy de estudiarme las guías, de jugar a la Liga Fantasy de Marca y todo eso me encantaba, al igual que las estadísticas del mundo del fútbol. Como no se me daba bien jugar, pues me sabía todos los jugadores”.
-¿Cómo es su vida desde que pertenece al CD Tenerife?
“Yo tengo un despacho de abogados en Madrid en el que continúo trabajando. Lo puedo compatibilizar con un coste personal muy alto. Yo trabajo los siete días de la semana, o sea, yo no he tenido ni un día de vacaciones desde que vine aquí. Estoy siempre alerta, siempre con el móvil, siempre con el ordenador, siempre, a cualquier hora”.
-No se ha rodeado de malos compañeros de viaje en esta aventura en el consejo de administración blanquiazul.
“La verdad que estoy muy orgulloso de la relación que tenemos y ha trascendido de lo meramente profesional. Puedo decir que tenemos una relación personal muy buena todos los que conformamos el consejo de administración del CD Tenerife y eso se nota, ayuda y sirve para que los objetivos se consigan”.
-¿Cómo le ‘embauca’ Rayco García para que se meta en este viaje?
“Yo conocía Rayco como abogado suyo y de sus empresas. Luego llegó su acusación y a mí la situación que se vivió me pareció muy injusta. Yo viví junto con él, y junto con su familia, de una manera muy directa aquel tema y me involucré, inevitablemente, en lo que él vivió. Yo no lo podía dejar solo, ni permitir que tirara la toalla. Él tenía que continuar, no podía dejar esto atrás y necesitaba de alguna persona que le apoyara. Ahí fue cuando yo acepté su propuesta. Y luego, poco a poco, me he ido contagiando de lo que es el Tenerife, del día a día aquí, de todas las personas que forman parte de esta gran familia, no solo en la parte deportiva, sino en la no deportiva. He aprendido mucho y la verdad es que tengo muchas satisfacciones. Pero el esfuerzo es enorme. Enorme. Físico y mental. Es enorme. Viajes sin parar, jornadas que nunca terminan, problemas que surgen de mil y un tipos, imagínate, o sea, desde un contrato con un futbolista, un contrato con un patrocinador, el césped no sé qué, o un tema de mantenimiento en la ciudad deportiva, o la campaña de abonados, o sea, cuestiones muy diversas. Esto es un no parar. Yo estoy aquí por Rayco y si continúo es por él y por lo que me encontré aquí en Tenerife”.
-Se puede decir, entonces, que ya es un chicharrero más.
“Sí y estoy muy orgulloso de eso. La verdad es que yo siento mucho el Tenerife, pero lo siento muchísimo. Yo nunca me pude imaginar que iba a ser tan emocionante vivir el ascenso. Fue para mí un momento de una emotividad enorme. Aquí, por no defraudar a la afición, trabajas y vives en el Tenerife con un sentido de la responsabilidad muy agudo. Porque yo al final vivo en una alerta permanente porque no puedo fallar. No quiero fallar. Porque no es que falles un caso, que eso nunca gusta, o fallar a un cliente. No, no, no. Es que le fallas a muchas personas que para ellos el Tenerife es su ilusión, para ellos el Tenerife son sus mejores recuerdos; para ellos el Tenerife es su pasión, es parte de su vida. Eso, créeme, se tiene aquí muy presente en el día a día, en la toma de decisiones y en la forma de tratar el trabajo en el club. Es que eso es fundamental. Es una responsabilidad muy importante. Pero bueno, lo de adaptarme a esta forma ha sido más espontáneo de lo que parece. Al final, poco a poco, me he ido adaptando a las exigencias de esta situación. He ido creciendo junto a Rayco, en el sentido de que nos hemos ido adaptando a las circunstancias. Llegué aquí por primera vez como abogado personal de él, luego lo apoyé en el club y al final, pues bueno, a iniciativa suya, el consejo me designó como Consejero Delegado, que es una figura de máxima responsabilidad”.
-Llegó en un momento muy convulso a nivel institucional y en muy poco tiempo reina una absoluta paz social. ¿Cómo logran darle la vuelta a la situación?
“La parte institucional debería ser anecdótica, siempre. O sea, los titulares deben ocuparlos los jugadores o los éxitos deportivos, no los fracasos societarios. Y eso ha cambiado desde que ha llegado un accionista, que es Rayco García, que ha dicho vamos a tirar hacia adelante. El resto le apoyamos cada uno en la posición que podemos. Porque una única persona no puede llevar todo esto, ni la pueden llevar las 200 personas del personal deportivo y no deportivo. Y lo más importante es que tiene que haber un criterio. Ahora existe ese criterio. Si hacemos un juicio comparativo entre el Tenerife del 4 de junio del 2025 y el Tenerife del 4 de junio del 2026, yo creo que las diferencias son notables y eso me genera satisfacción. También me genera satisfacción que el club esté en la senda de la recuperación de su credibilidad, de ser una empresa seria, solvente y respetada como se merece una institución de más de 100 años de historia como esta. Hemos pasado de descender de categoría con unas pérdidas muy importantes, a cumplir con el objetivo deportivo. Y si Dios quiere, vamos a cumplir también el objetivo corporativo, que es tener un Tenerife tranquilo, ordenado, con criterio y con estructura. Ese era verdaderamente el objetivo que tenía Rayco cuando nos pidió a que entráramos. Y es el objetivo para el que seguimos trabajando y, aunque quede mucho por lograr, creo que estamos en el camino correcto. Eso para mí es lo más importante. Porque nosotros entramos aquí con un club no solo ya descendido, sino un club a nivel empresarial con unos conflictos muy importantes. A día de hoy hemos logrado tener tranquilidad y el objetivo deportivo. Que eso hay que ponerlo en valor, porque es muy complicado. Hay muchos equipos, también históricos como nosotros, que han estado varios años, lamentablemente, fuera del fútbol profesional. Nosotros, en una única temporada, hemos sido capaces de bajar y subir. Ahora lo que tenemos que hacer es seguir esforzándonos, porque, obviamente, de una situación como esa, en un único ejercicio y más en Primera RFEF no se sale al 100%. Una tendencia muy negativa no se convierte en positiva automáticamente”.
-¿Qué podemos esperar el Tenerife 26/27?
“Igual que dijo Felipe (Miñambres) cuando bajamos que había que ponerse la camiseta de Primera RFEF, ahora nos tenemos que poner la camiseta de recién ascendido. Pero, obviamente, conociendo la mentalidad ganadora de Rayco, él no se va a quedar quieto y no se va a conformar con solo volver a Segunda, como habíamos estado los últimos años. Pero, igualmente, yo creo que es importante tener una la ilusión bien administrada y un realismo inevitable. Como objetivo inmediato, obviamente, queremos lograr la permanencia, y el objetivo a medio es ilimitado”.
-¿Cuándo van a presentar la campaña de abonados del próximo curso?
“Nuestra intención es presentarla la próxima semana. No va a haber grandes modificaciones. Va a haber cierta actualización, sobre todo racionalización de cosas, pero no va a haber grandes modificaciones”.
-¿Qué expectativas de números de abonados tienen?
“Decía el otro día Felipe (Miñambres) que le gustaría que fueran 17.000. Yo me apunto al deseo de Felipe, ojalá. Yo creo que la afición está con el equipo. Es un momento para seguir unidos y mantenernos como estamos. Para nosotros es imprescindible que la afición nos siga acompañando, como lo ha hecho esta temporada, y ¿por qué no? a lo mejor sí conseguimos llegar a los abonados que desea nuestro presidente. ¿Por qué no?
-¿Qué va a pasar con Maikel Mesa?
“Fuera de su horario laboral realizó una serie de actuaciones por las que ha sido condenado penalmente. El club tiene un reglamento del régimen interno y es una situación muy desafortunada e indeseable para todo el mundo”.
-¿El club está obligado este verano a vender uno o más jugadores para cuadrar sus números?
“Al final el Club Deportivo Tenerife es una empresa que su actividad es el fútbol. Y dentro del mundo del fútbol lo ordinario es que se compren y se vendan jugadores. Es algo dentro de la actividad habitual de la empresa. Igual que en los años anteriores o en los mercados anteriores ha habido adquisiciones y ha habido ventas. Es lo normal”.
-¿Cuál es el tope salarial que va a manejar el club?
“No lo sé. Estamos trabajando para que sea, dentro de un orden, el máximo posible. No te puedo decir una cifra. Tenemos que ser conscientes de nuestra realidad y no vamos a forzar unos números que luego traigan consecuencias negativas como ha ocurrido otras veces”.
-¿Cómo se está produciendo la readaptación del equipo al marco del fútbol profesional?
“Es importante recordar que el descenso del CD Tenerife del fútbol profesional tiene un carácter más circunstancial que estructural. El club acumula una larga trayectoria en la categoría y cuenta con un equipo de profesionales, especialmente en su estructura no deportiva, con una amplia experiencia en el cumplimiento de las exigencias propias de LaLiga. Por ello, este cambio de escenario no supone un impacto significativo en el funcionamiento interno de la entidad. De hecho, pese a haber abandonado el fútbol profesional, el CD Tenerife ha mantenido en todos sus departamentos unas dinámicas de trabajo alineadas con los estándares de rigor, control y organización que exige LaLiga”.





