Christina Rosenvinge (Madrid, 1964) es conocida por la mayoría del público por su éxito ¡Chas! y aparezco a tu lado, que forma parte del cancionero popular español. Pudo haber elegido ser la musa del pop español, pero ha preferido ser la dama caleidoscópica de la música española, ya que su estilo ha sufrido múltiples transformaciones. Ha grabado en solitario un total de 12 álbumes. La carrera de Rosenvinge se distingue por su eclecticismo, que ha traspasado décadas, estilos y etiquetas para situarla como una figura de referencia dentro de la canción de autor hispanoamericana. Christina Rosenvinge actuará en Tenerife el 30 de octubre del 2026, en la sala Aguere Cultural de La Laguna, en el marco del Festival Internacional DocuRock 12. Las entradas para el concierto se pueden adquirir anticipadamente en la web canaryticket al precio de 18 euros.
-Su carrera empezó de forma meteórica al conseguir ser número uno en 1987 con ¡Chas! y aparezco a tu lado.
“Para la gente es una canción de verano. Para mí, en cambio, es una canción de invierno. Hacía mucho frío cuando la compuse y estaba leyendo Doña Flor y sus dos maridos, de Jorge Amado, en la que el esposo de la protagonista fallece. El espectro vuelve del más allá para consolarla por las noches. Es una canción a la que le tengo cariño, pero ya no la toco en público, solo en privado. Tener un hit te puede arruinar la vida”.
-En su libro Debut (2019) escribe: “No pertenezco al mundo de la radiofórmula”. Con su primer disco en solitario, Que me parta un rayo (1992) “ensució” su sonido. ¿Se quitó un peso de encima al salirse del mainstream?
“Hay dos maneras de sobresalir en la música. Una es hacer lo mismo que todo el mundo, pero hacerlo mejor que nadie. La otra es hacer algo tan personal que solo lo sabes hacer tú. Creo que mi camino es el segundo. No pertenezco al mundo de la radiofórmula. Me atrevo con canciones más experimentales”.
-Entre 1999 y 2003 vivió cuatro años en Nueva York. Época en la que actúo en lugares míticos como CBGB, Maxwel’s o Knitting Factory. ¿Qué importancia ha tenido esta etapa en su música?
“Fue una etapa de aprendizaje crucial porque me permitió desarrollar lo que estoy haciendo ahora. Sirvió para envalentonarme. Tuve la suerte de vivir los últimos años de la escena underground de Nueva York, antes de que llegaran los fondos de inversión y arrasaran con todo”.
-¿Su música está dirigida a almas delicadas?
“Sí, de alguna manera. La gente que me dice que le gusta mi música es muy sensible”.
-Su disco Continental 62 (2006) lleva el nombre del vuelo de vuelta de Nueva York a Madrid. ¿Cómo encontró la escena musical española?
“Había cambiado todo mucho. Ya había otra generación de músicos. Creo que había más diversidad musical”.
-Su álbum La Joven Dolores (2011) lleva el nombre que unía el barco de Ibiza a Formentera. ¿Qué significan para usted estas islas?
“Era un homenaje a la Formentera jipi. El verano que escribe las letras de ese álbum empecé a leer mitología griega. Algunos investigadores identifican la isla de Ogigia, donde vivía la ninfa Calipso, con Ibiza. En Ibiza se desprenden poderes telúricos”.
“Hay dos maneras de sobresalir en la música. Una es hacer lo mismo que todo el mundo, pero hacerlo mejor que nadie. La otra es hacer algo tan personal que solo lo sabes hacer tú”
-Declarada admiradora de Violeta Parra, ¿por qué se resistió a escribir una canción política hasta Alguien tendrá la culpa en 2015?
“En realidad creo que en mis canciones siempre hay una intención política. Cuando yo empecé apenas había en España mujeres tocando una guitarra. Eso ya es político. Si te refieres a la canción protesta, la he hecho poco porque me resulta difícil hacerla con elegancia”.
-Ha visto actuar a David Bowie y a Björk. ¿Cuál es el concierto al que ha asistido que le ha marcado más?
“Es difícil de decir. Si me tengo que quedar con uno, diría The Clash cuando presentaron su mítico disco London Calling. Era adolescente, todavía iba al instituto. Ese concierto me marcó. Ya en edad adulta, me encantó un concierto de Nick Cave”.
-Lou Reed fue a verla actuar en Nueva York. Como cantante, ¿de qué actuación guarda un recuerdo más grato?
“De muchas. Hay días que se alinean la estrellas y todo sale a pedir de boca”.
– ¿En qué formato se sienta más cómoda tocando?
“Me gustan todos los formatos: en solitario, en dúo, con banda, actuaciones en festivales o salas”.
-En 2018 recibió el Premio Nacional de Músicas Actuales y en 2025 la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. ¿Qué importancia le concede a los galardones?
“Me hacen mucha ilusión. Son una forma de reconocer mi contribución a la cultura española”.
-¿Qué se va a encontrar el público de Tenerife que acuda a su concierto, junto a Amaia Miranda, en la sala Aguere?
“Presentaremos las canciones del disco Los versos sáficos, un álbum inspirado en la poeta griega Safo. Su poesía entronca con el pop actual, en el sentido de que habla del deseo como algo irrefrenable que condiciona tu existencia. Eso creo que tiene que ver bastante con la música pop y rock de los últimos tiempos. Tengo mucha complicidad con Amaia Miranda y eso el público lo va a disfrutar”.





