Astrónomos desvelan agua y polvo cósmico a 0,55 años luz del agujero negro de la Vía Láctea
Un equipo internacional de astrónomos detecta agua y polvo alrededor de la estrella IRS 3, solo a 0,55 años luz del agujero negro Sagitario A*, desafiando las predicciones sobre ambientes extremos.
Un equipo internacional de astrónomos ha confirmado un descubrimiento que echa por tierra las predicciones científicas sobre los ambientes más hostiles de la galaxia: agua y polvo pueden sobrevivir sorprendentemente cerca del agujero negro supermasivo en el centro de la Vía Láctea, Sagitario A*.
El descubrimiento, anunciado el 11 de agosto de 2026 por la Agencia Espacial Europea, marca la primera detección clara de agua en la envoltura de esta estrella moribunda. El análisis del espectro infrarrojo reveló firmas inconfundibles de polvo rico en oxígeno y, por primera vez, agua en la envoltura circunestelar de la estrella.
Lo que hace excepcional este hallazgo es el lugar donde se produce. El centro galáctico es uno de los ambientes estelares más extremos de la Vía Láctea, con radiación ultravioleta intensa que debería, según las teorías previas, destruir cualquier molécula compleja. Sin embargo, los astrónomos han documentado que IRS 3 sigue desprendiendo enormes cantidades de gas y polvo, formando una envoltura extensa alrededor de sí misma que contiene agua y silicatos. La estrella, en su fase de rama asintótica gigante, está cerca del final de su vida y expulsa material a un ritmo formidable.
Por qué los astrónomos están sorprendidos
La supervivencia de moléculas de agua en un entorno tan extremo contradice décadas de modelos teóricos. Los astrónomos esperaban que la radiación intensa del agujero negro supermasivo, que posee una masa equivalente a unos cuatro millones de soles, destruyera cualquier material molecular delicado. Macarena García Marín, investigadora de la Agencia Espacial Europea y coautora del estudio, explica en términos claros por qué este resultado es tan significativo: «La detección de agua es especialmente emocionante porque demuestra que el material molecular puede sobrevivir en un ambiente dominado por radiación intensa».
Esta fue la primera vez que los astrónomos pudieron recopilar un espectro infrarrojo completo e ininterrumpido de la estrella, permitiendo identificar características específicas del polvo de silicato y revelar la verdadera identidad química de la estrella.
Implicaciones para la comprensión de los astrónomos sobre la evolución cósmica
El descubrimiento tiene profundas implicaciones para la comprensión de cómo se forman y evolucionan las galaxias. Si estrellas evolucionadas como IRS 3 pueden continuar produciendo polvo y moléculas complejas incluso junto a agujeros negros supermásivos, entonces el centro galáctico no es un desierto estéril sino una región dinámica donde se generan los materiales necesarios para futuras generaciones de estrellas y planetas.
La investigación, publicada en la revista Astronomy & Astrophysics el 11 de agosto de 2026, forma parte del programa MICONIC (Mid-Infrared Characterization of Nearby Iconic galaxy Centers), una iniciativa internacional dirigida por García Marín que busca comprender los ambientes más extremos del universo. Los resultados que han obtenido los astrónomos demuestran que incluso bajo condiciones aparentemente imposibles, la naturaleza encuentra formas de crear complejidad y permitir que la evolución estelar continúe su curso.
Esta capacidad de observar en infrarrojo medio permite penetrar las densas capas de polvo que rodean el centro galáctico, un territorio prácticamente inaccesible a los telescopios tradicionales de luz visible. La imagen de IRS 3 capturada por Webb muestra un campo estelar abigarrado con miles de estrellas dispersas sobre un telón de fondo de nubes brillantes en tonos rojos, naranjas, rosas, blancos y azules, con filamentos intrincados de gas ionizado que irradian hacia el exterior.
Para los astrónomos de todo el mundo, este hallazgo abre nuevas preguntas sobre la resistencia de la materia en ambientes extremos y la universalidad de los procesos de creación cósmica. El viaje del James Webb apenas ha comenzado, y cada observación arroja nuevas capas sobre la complejidad del universo.

