El misterio de los sonidos fantasmales de Yellowstone que lleva 150 años sin resolver
Desde 1871, exploradores y visitantes reportan extraños zumbidos y música etérea sobre los lagos más grandes del parque estadounidense. Los científicos aún desconocen la causa exacta.
Hace más de 150 años que visitantes y exploradores reportan un fenómeno acústico desconcertante en los lagos de Yellowstone: extraños sonidos que emergen de la nada, crecen en intensidad y desaparecen sin dejar rastro. Zumbidos de abejas, música etérea, cables de metal chocando. Nadie ha logrado identificar qué los produce.
El misterio acústico se concentra principalmente alrededor de Yellowstone Lake y Shoshone Lake, los lagos más grandes del parque estadounidense. Según Lee Whittlesey, historiador retirado de Yellowstone que trabajó en el parque durante 16 años, los registros escritos de estos sonidos extraños se remontan al menos hasta finales del siglo XIX.
Uno de los primeros relatos documentados proviene del ingeniero Hiram M. Chittenden, quien en su libro de 1895 The Yellowstone National Park: Historical and Descriptive describió «un fenómeno acústico singular e interesante de esta región», comparando los sonidos con «el zumbido de un enjambre de abejas» o «el tañido de cables de telégrafo». Chittenden anotó que los sonidos eran efímeros, ocurrían más frecuentemente por las mañanas y permanecían localizados en las cercanías de los lagos.
Los primeros testimonios científicos del fenómeno
El geólogo Frank H. Bradley, miembro de la expedición Hayden de 1871, fue probablemente el primero en documentar estos sonidos de manera sistemática.
Apenas un año después, en 1892, el científico La fuente no menciona que Edwin Linton fuera profesor de biología en Washington and Jefferson College. Solo se identifica como ‘Edwin Linton’ sin especificar su profesión o afiliación institucional., reportó haber escuchado una combinación de sonidos que evocaban el viento entre los árboles, campanas lejanas y el zumbido de insectos. Uno de los miembros de su grupo describió el fenómeno como «una vibración retorciéndose en yow-yow», mientras que Elwood Hofer, guía de la expedición, lo llamó «el sonido más misterioso jamás escuchado en las montañas».
En 1893, el científico S.A. Forbes escuchó un sonido vibrante y resonante como el de un arpa, que en ocasiones parecía originarse desde las copas de los árboles cercanos. Según sus anotaciones, el sonido «comenzaba suavemente en la distancia remota, aumentaba gradualmente a medida que se aproximaba, producía pulsaciones cada vez más pronunciadas, y luego se desvanecía lentamente».
Explicaciones propuestas sin confirmación definitiva
A lo largo de más de un siglo y medio, varias teorías han intentado explicar el fenómeno sin éxito concluyente.
Sin embargo, ninguna de estas hipótesis ha sido confirmada mediante estudios rigurosos.
«La fuente no especifica 1890 como fecha de documentación. Lee Whittlesey solo menciona ‘al menos finales del siglo XIX’. El relato más antiguo verificable en la fuente es de 1871 (Frank H. Bradley).. Tuvo que ser reportado por demasiadas personas para que fuera algo inventado o un misterio sin base».
Lee Whittlesey·Historiador de Yellowstone
El historiador Chittenden fue lo suficientemente impresionado por los reportes como para reflexionar que «en otro lugar y época, tales sonidos podrían haber inspirado reverencia o temor supersticioso». Escribió: «Nunca se ha avanzado una explicación racional para este fenómeno extraordinario».
En 2020, Brunsman describió haber oído «canciones que nunca había escuchado antes, parecidas a pings de sonar o al llamado de una ballena».
Yellowstone National Park mantiene archivos históricos sobre estos testimonios, pero ningún estudio científico ha establecido de manera concluyente la causa del fenómeno. Lo que comenzó como un misterio en tiempos de exploradores decimonónicos permanece sin resolver en la era moderna, un recordatorio de que incluso en lugares ampliamente estudiados, la naturaleza conserva sus secretos.

