39 sismos en diez días en Canarias: así está siendo la actividad sísmica del archipiélago según el IGN
La actividad sísmica en Canarias durante los últimos diez días se ha mantenido dentro de los parámetros habituales de una zona volcánica activa. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha registrado 39 movimientos sísmicos en el archipiélago durante este periodo, todos ellos de baja magnitud y sin que las autoridades hayan modificado el nivel de alerta vigente. La mayoría de los eventos han sido microsismos imperceptibles para la población, identificados únicamente por los sismógrafos oficiales y datos recogidos y analizados por esTenerife.com en su web oficial.
Del total de 39 sismos contabilizados, 33 han sido microsismos de magnitud inferior a 2 (clasificados como «no perceptibles») y los 6 restantes se sitúan en el rango entre 2 y 3, considerados «muy ligeros» y, en su mayoría, también imperceptibles. No se ha registrado durante el periodo ningún evento de magnitud superior a 3, lo que sitúa la actividad de los últimos diez días dentro del comportamiento de fondo habitual del archipiélago canario.
Tenerife, La Palma y El Hierro concentran la actividad en Canarias
Por islas, Tenerife encabeza el reparto con 5 eventos, seguida de La Palma con 4, El Hierro con 2 y Gran Canaria con 1. El resto de los movimientos se localizan en la zona marina del Atlántico-Canarias, sin asignación a una isla concreta. La distribución refleja un patrón habitual: las tres islas con mayor actividad volcánica histórica (Tenerife, La Palma y El Hierro) concentran la mayor parte de los registros, como ha venido sucediendo en los últimos años.
El mayor evento del periodo ha sido un sismo de magnitud 2,8 registrado el 3 de junio en la zona Atlántico-Canarias, a 32 kilómetros de profundidad, sin que llegara a ser sentido por la población. El sismo más profundo ha sido uno de magnitud 2,5 al suroeste de Frontera, en El Hierro, a 45 kilómetros bajo el lecho marino, también dentro del comportamiento esperado para una zona oceánica volcánica.
El Instituto Geográfico Nacional mantiene activa la monitorización continua del archipiélago canario, con una red de detección «mucho mayor que hace diez años», según declaraciones del propio organismo.
Eventos sentidos por la población
Solo uno de los 39 eventos analizados por el portal de noticias esTenerife, del periodo ha sido sentido por la población. Se trata de un sismo de magnitud 2,5 registrado el 31 de mayo en la zona Atlántico-Canarias, a 4 kilómetros de profundidad, que alcanzó una intensidad EMS-98 de II-III («débil»). Las intensidades en la escala EMS-98 valoran cómo perciben las personas un temblor en superficie, y los valores I y II son considerados habitualmente imperceptibles o apenas perceptibles. Otro evento del 28 de mayo en la misma zona alcanzó una intensidad I-II («apenas sentido»).
El contexto: el «ruido volcánico» recurrente del Teide desde 2016
Más allá del balance de los últimos diez días, los expertos recuerdan que Tenerife mantiene desde 2016 un patrón de enjambres sísmicos híbridos en el área de Las Cañadas del Teide, asociados a la inyección de fluidos magmáticos en el sistema hidrotermal de la isla. El octavo enjambre detectado se registró el pasado 16 de febrero de 2026, con más de 300 eventos de muy baja amplitud localizados a entre 7 y 8 kilómetros de profundidad bajo el oeste del Teide.
Tanto el IGN como el Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) y el Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo Volcánico (PEVOLCA) en Canarias coinciden en que estos enjambres NO conllevan, por sí mismos, cambios en la probabilidad de una erupción a corto o medio plazo. El director del IGN, Itahiza Domínguez, lo ha expresado con claridad en sus comunicaciones recientes: la situación se mantiene de baja probabilidad de erupción, y la vigilancia del archipiélago dispone de una capacidad de detección considerablemente mayor que hace una década.
Por qué Canarias registra sismicidad de fondo permanente
Canarias es un archipiélago volcánico activo, y por tanto el registro de microsismos forma parte de su comportamiento natural. El movimiento de fluidos en profundidad, los pequeños reajustes en la corteza y la actividad hidrotermal generan eventos de baja magnitud que solo se detectan con instrumentación especializada. La diferencia entre estos microsismos y un eventual precursor eruptivo está en el patrón: para hablar de actividad precursora, los expertos requieren terremotos más fuertes y superficiales, deformación rápida del terreno y migración progresiva de la sismicidad hacia la superficie. Ninguno de estos factores se está registrando ahora.
El IGN publica en tiempo real todos los eventos sísmicos detectados en su portal de Vigilancia Volcánica, donde pueden consultarse magnitud, profundidad, intensidad EMS-98 y localización exacta de cada movimiento. El INVOLCAN, por su parte, mantiene actualizada la información sobre los enjambres específicos en su web oficial y en sus redes sociales. Las autoridades recuerdan que, ante cualquier duda, deben consultarse únicamente las fuentes institucionales y no contenidos virales en redes sociales, donde proliferan los bulos sobre la actividad volcánica del archipiélago.