Aeropuerto Tenerife Norte es hoy sinónimo de retrasos, desvíos y cancelaciones. El mal tiempo en Canarias está pasando una seria factura a las comunicaciones aéreas en Canarias, con una operativa gravemente afectada durante este domingo por la combinación de viento, lluvia y una densa niebla persistente.
Según han confirmado fuentes de Aena, hasta las 13:00 horas el balance en el aeropuerto Tenerife Norte era ya de once vuelos desviados y diecisiete cancelaciones, una situación que ha dejado a cientos de pasajeros atrapados en la terminal a la espera de información y soluciones alternativas.
La baja visibilidad en la pista de Los Rodeos ha sido el principal problema. La niebla, muy compacta en la zona de La Laguna, ha impedido durante horas las maniobras seguras de aterrizaje y despegue, obligando a los controladores a activar protocolos de contingencia.
El aeropuerto Tenerife Norte obliga a desviar vuelos al Sur
Ante la imposibilidad de operar con normalidad, el aeropuerto de Tenerife Sur ha actuado como infraestructura alternativa para absorber parte del tráfico aéreo afectado. De los once vuelos desviados, todos salvo uno, que regresó a Gran Canaria, lograron aterrizar finalmente en el aeródromo del sur de la isla.
Entre los vuelos desviados se encontraban conexiones nacionales procedentes de Bilbao, Madrid, Barcelona y Alicante, así como varios vuelos interinsulares desde Gran Canaria y El Hierro. Los pasajeros tuvieron que completar el último tramo de su viaje por carretera, trasladándose desde el Sur hasta sus destinos finales en el área metropolitana.

Este operativo de emergencia permitió salvar la llegada de nueve vuelos nacionales e interinsulares, aunque con importantes molestias para los viajeros, que se vieron obligados a asumir retrasos prolongados y cambios de planes en plena jornada dominical.
“La densa niebla en el aeropuerto Tenerife Norte ha obligado a desviar vuelos y cancelar operaciones durante toda la mañana”.
Desde la gerencia de Aena se mantiene una vigilancia constante sobre la evolución meteorológica. La nubosidad baja no termina de disiparse y la inestabilidad sigue instalada en la zona norte de Tenerife, lo que mantiene en alerta a los equipos de operaciones.
Las cancelaciones han afectado especialmente a las rutas interinsulares, uno de los pilares de la movilidad en Canarias. En total, 17 vuelos han quedado suspendidos, con especial impacto en las conexiones con La Palma, Gran Canaria y El Hierro.
Entre las operaciones canceladas figuran cinco salidas con destino a La Palma y una hacia El Hierro, además de varios vuelos programados desde el aeropuerto Tenerife Norte hacia Fuerteventura y Lanzarote, lo que ha generado un efecto dominó en los enlaces entre islas.
La situación también ha frustrado los planes de numerosos pasajeros con destino a la península. Un vuelo con salida prevista hacia Bilbao tuvo que ser cancelado al no poder operar el avión con las condiciones actuales de visibilidad y viento.
Pese al caos vivido en la terminal de Tenerife de Los Rodeos, Aena ha señalado que, por el momento, no se han registrado incidencias significativas en el resto de aeropuertos de Canarias relacionadas con este episodio de meteorología adversa.