Descarrilamiento de trenes ha marcado este domingo una de las jornadas más trágicas para el transporte ferroviario en España. Al menos 39 personas han fallecido tras el grave accidente ocurrido en el término municipal de Adamuz, en la provincia de Córdoba, donde dos trenes de alta velocidad descarrilaron y colisionaron en un punto de desvío ferroviario donde Renfe a realizado un comunicado.
El siniestro se produjo cuando uno de los trenes, un convoy de la compañía Iryo que realizaba el trayecto entre Málaga y Madrid, descarriló en los desvíos de entrada de la vía 1 de Adamuz. Como consecuencia del descarrilamiento trenes, varias de sus unidades invadieron la vía contigua por la que circulaba en ese momento otro tren de larga distancia que se dirigía desde Madrid a Huelva.
El impacto entre ambos convoyes fue devastador. La colisión provocó el descarrilamiento del segundo tren y dejó varios coches completamente destrozados. Equipos de emergencia desplazados a la zona confirmaron desde el primer momento la gravedad del accidente, con numerosos pasajeros atrapados y escenas de gran violencia.
El descarrilamiento de trenes deja decenas de fallecidos y más de un centenar de afectados
Según los datos facilitados por los servicios de emergencia y las autoridades, el balance provisional del descarrilamiento trenes asciende a al menos 39 personas fallecidas. Además, se ha atendido a 122 pacientes, de los cuales 48 permanecen hospitalizados en distintos centros sanitarios.
Entre los heridos ingresados se encuentran cinco menores. Las autoridades sanitarias han confirmado que 11 adultos y un menor permanecen en unidades de cuidados intensivos, mientras que 74 afectados han recibido ya el alta médica tras ser atendidos por lesiones de diversa consideración.
El despliegue sanitario ha sido uno de los mayores activados en Andalucía en los últimos años. Bomberos de siete parques, personal del 061, Protección Civil, Guardia Civil y Cruz Roja trabajaron de forma coordinada durante toda la noche para rescatar a los pasajeros, atender a los heridos y asegurar la zona del accidente del descarrilamiento de trenes.
Ante la magnitud del descarrilamiento de trenes, se instaló un hospital de campaña en las inmediaciones del lugar del siniestro para la clasificación y atención inicial de las víctimas antes de su traslado a hospitales.
Tráfico ferroviario suspendido y estaciones abiertas tras el descarrilamiento de trenes
El accidente ha obligado a suspender completamente la circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía. Servicios de alta velocidad y larga distancia permanecen cancelados, afectando a miles de pasajeros en todo el país.
Adif ha emitido un comunicado expresando sus condolencias a familiares y allegados de las víctimas del descarrilamiento de trenes. Además, ha confirmado que las estaciones de Atocha, Córdoba y Sevilla Santa Justa han permanecido abiertas durante toda la noche para dar refugio y asistencia a los viajeros que no pudieron continuar su trayecto.
La falta de alternativas ferroviarias y de autobuses ha provocado escenas de solidaridad en la estación de Atocha, donde numerosas personas se han ofrecido a trasladar por carretera a familiares de los afectados hasta Andalucía.
En el plano institucional, el ministro de Transportes, Óscar Puente, se ha desplazado ya a Córdoba para seguir de cerca la evolución del accidente, mientras que está prevista la visita del presidente del Gobierno a la zona del siniestro en Adamuz.
El impacto del descarrilamiento de trenes ha trascendido fronteras. Diversos líderes internacionales han trasladado mensajes de condolencia, entre ellos la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y el presidente francés, Emmanuel Macron. En cuanto a los aspectos técnicos, la compañía Iryo ha señalado que el tren implicado en el accidente había pasado revisión el pasado 15 de enero y que la unidad fue fabricada en 2022. Las causas exactas del descarrilamiento trenes siguen bajo investigación.
Mientras avanzan las pesquisas y continúan las labores de retirada de los convoyes, el país permanece conmocionado por una tragedia que ya se sitúa entre los accidentes ferroviarios más graves registrados en España en las últimas décadas.