Cereulida vuelve a situarse en el centro de la alerta sanitaria en España tras la detección de ocho posibles casos de bebés intoxicados por el consumo de leche de fórmula potencialmente contaminada. Los episodios, registrados desde el pasado mes de diciembre, han sido recogidos en un informe publicado por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, que advierte de un evento de alcance internacional relacionado con este tipo de productos infantiles.
Según el documento europeo, cinco de los ocho bebés afectados en España requirieron hospitalización como medida preventiva, aunque ninguno de los casos ha podido ser confirmado por laboratorio hasta el momento. Todos los menores evolucionaron favorablemente y ya han recibido el alta médica, según ha confirmado el Ministerio de Sanidad, que insiste en que no existe ningún caso confirmado de intoxicación por cereulida en territorio español.
Los posibles casos detectados están vinculados al consumo de productos incluidos en las alertas alimentarias que motivaron la retirada preventiva de varios lotes de leche de fórmula la pasada semana. Las autoridades sanitarias subrayan que, a fecha de cierre del informe europeo, no se ha podido establecer una relación causal definitiva entre la sintomatología observada y la presencia de cereulida en los productos consumidos.
Desde Sanidad explican que los episodios se produjeron en diciembre y que fueron notificados conforme a los protocolos vigentes a las autoridades europeas, lo que ha permitido su inclusión en el análisis del organismo comunitario. “En el momento en el que tuviéramos una confirmación por laboratorio, se comunicaría públicamente de inmediato”, han señalado fuentes del ministerio.
El informe también recoge que se recibieron notificaciones adicionales en España, aunque en esos casos no fue posible establecer ningún vínculo clínico o epidemiológico claro con el consumo de los lotes afectados. Por este motivo, dichas notificaciones no han sido consideradas como casos sospechosos dentro del análisis principal.
Cereulida y leche de fórmula: una alerta sanitaria de alcance global
La cereulida es una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus, un microorganismo ampliamente distribuido en el medio ambiente que puede contaminar distintos alimentos. Se trata de una sustancia especialmente preocupante en el ámbito de la alimentación infantil debido a su alta estabilidad química y a su resistencia a procesos habituales como la pasteurización o la cocción.
Una vez presente en un alimento, la cereulida no se elimina mediante tratamientos térmicos y puede provocar el denominado síndrome emético, caracterizado por vómitos intensos y náuseas que aparecen poco tiempo después de la ingesta. Aunque en la mayoría de los casos se trata de un cuadro leve y autolimitado, en lactantes y personas con sistemas inmunitarios inmaduros o debilitados puede derivar en complicaciones más serias, especialmente por el riesgo de deshidratación y alteraciones electrolíticas.
Desde diciembre de 2025, numerosos países han activado retiradas preventivas de productos de leche de fórmula por sospechas de contaminación con cereulida. El informe europeo señala que el evento afecta a al menos 60 países en todo el mundo, 29 de ellos en Europa, y a múltiples fabricantes internacionales, entre ellos Nestlé, Danone, Granarolo y Lactalis por Cereulida.
Los casos registrados en España se suman a los notificados en otros países del entorno europeo. En Francia, las autoridades sanitarias investigan cinco casos confirmados y seis sospechosos, además de la posible relación de dos fallecimientos de lactantes con esta contaminación. En Bélgica se estudian dos episodios similares, mientras que en Reino Unido el número de intoxicaciones sospechosas asciende ya a 36.
El Ministerio de Sanidad insiste en un mensaje de calma a la población, recordando que las retiradas se han realizado de forma preventiva y que los sistemas de vigilancia alimentaria han funcionado correctamente. “Ninguno de los casos en España ha sido grave y todos los bebés afectados se encuentran en buen estado de salud”, recalcan desde el departamento.
Las autoridades recomiendan a las familias seguir exclusivamente las indicaciones oficiales, comprobar los números de lote de los productos retirados y no consumir aquellos incluidos en las alertas sanitarias. Asimismo, recuerdan la importancia de acudir a un centro sanitario ante la aparición de síntomas digestivos intensos en lactantes tras la ingesta de leche de fórmula.
El seguimiento del episodio continúa activo a nivel europeo y global, a la espera de posibles confirmaciones analíticas. Mientras tanto, los organismos sanitarios mantienen la vigilancia reforzada sobre la cadena alimentaria infantil, uno de los ámbitos más sensibles desde el punto de vista de la salud pública.