Todo era un caos con gritos, miedo, terror. Eso fue lo que experimentaron los pasajeros de un avión Delta Airlines que volaba desde Atlanta a Fort Lauderdale luego de que la aeronave descendiera 9.000 metros en minutos.

Cuando se encontraban a 39.000 pies de altura (poco más de 11.800 metros) el avión comenzó a caer durante interminables 7 minutos, indica New York Daily News.

Las máscaras de oxígeno cayeron desde la parte superior y “el caos se produjo entre los pasajeros”, dijo Harris DeWoskin, quien iba en el Boeing 767-300.

“Obviamente fue un momento frenético, mucha gente estaba hiperventilando, respirando con dificultad”, agregó.

Los informes de Delta indicaron que la aeronave sufrió un “descenso controlado”, debido a que “el vuelo experimentó una ‘irregularidad de presurización’ de cabina”, apunta CNN.

Según CBS News, los pilotos declararon la emergencia a la Administración Federal de Aviación, y finalmente pudieron realizar un aterrizaje de emergencia en Tampa.

Ningún pasajero sufrió lesiones y el avión de inmediato pasó a ser evaluado por técnicos de mantenimiento para determinar qué problemas llevaron a la aeronave a tener un “descenso controlado”.

Varios pasajeros contaron su experiencia en las redes sociales e incluso uno de ellos dijo que había enviado mensajes de texto a su esposa y a sus padres diciéndoles que los amaba.