Cobrar el 100% de la pensión de jubilación en 2026 es el objetivo de muchos trabajadores que se acercan al final de su vida laboral, pero la Seguridad Social mantiene este año un doble filtro de edad y años cotizados que no todos podrán superar. La pensión de jubilación se ha convertido en el principal sustento de quienes alcanzan la edad de retiro y sustituye al salario que percibían como asalariados o autónomos, por lo que cualquier matiz sobre la cuantía a percibir tiene un impacto económico directo durante décadas.
Los futuros pensionistas cobran diferentes porcentajes de su base reguladora en función de la cotización acumulada a lo largo de su carrera laboral. Conseguir el cien por cien, lo que coloquialmente se conoce como «el 100% de la pensión», exige el objetivo de cotización más alto. No es fácil, pero tampoco imposible.
Solo los nacidos a partir de 1960 entran en juego en 2026
Salvo excepciones que afectan a profesiones de riesgo, la única forma habitual de cobrar el 100% de la pensión es la jubilación ordinaria. Cualquier modalidad anticipada implica recortes en la prestación, por lo que queda descartada si el objetivo es la cuantía íntegra. Por eso, solo los trabajadores que nacieron a partir de 1960 podrán jubilarse en 2026 con el 100% de la pensión, siempre que cumplan los años de cotización exigidos.
La reforma de las pensiones de 2011 amplió el número de años necesarios para cobrar el 100%, pero no aplicó el cambio de forma automática. Estableció un calendario de aplicación progresiva que arrancó en 2013 y finalizará en 2027. El ejercicio 2026 es, por tanto, el penúltimo escalón.
Los nacidos en 1960 y 1961 son los protagonistas del calendario, pero su acceso al 100% depende estrictamente de los años cotizados.
Los dos requisitos clave: edad y años cotizados
La disposición transitoria novena de la Ley General de la Seguridad Social establece lo que aplica en 2026. Los primeros 15 años cotizados dan derecho al 50% de la base reguladora. A partir de ahí, cada mes adicional aporta un porcentaje extra: el 0,21% entre los meses 1 y 49, y el 0,19% por cada uno de los 209 meses siguientes. La traducción práctica es clara: para acceder al 100% es necesario acreditar al menos 36 años y medio de cotización.
Sin embargo, ese requisito de cotización por sí solo no garantiza nada. También se debe cumplir con la edad ordinaria de jubilación, que ha cambiado en 2026 y mantiene dos vías paralelas:
- 65 años para los trabajadores que hayan acreditado 38 años y 3 meses cotizados.
- 66 años y 10 meses para quienes no lleguen a esa cifra de cotización.
De esta manera, cualquier trabajador nacido entre 1960 y 1961 podría jubilarse en 2026 con el 100% de la pensión siempre que acredite 38 años y 3 meses cotizados. Si solo llega a los 36 años y medio, tendría que esperar hasta los 66 años y 10 meses para cobrar la prestación íntegra y evitar recortes por anticipación.
Cómo se calcula la base reguladora en 2026
El cálculo de la base reguladora también se ha modificado este año fruto de la segunda pata de la reforma Escrivá. El Real Decreto-ley 2/2023 contempla un calendario progresivo de aplicación y, durante 2026, existen dos fórmulas para calcular la base reguladora. La Seguridad Social aplicará automáticamente la más favorable para el trabajador entre estas dos opciones:
- La resultante de dividir entre 350 las últimas 300 bases de cotización.
- La resultante de dividir entre 352,33 las 302 bases de cotización de mayor cuantía de las 304 últimas.
En ambos casos, la Seguridad Social aplica coeficientes a las bases de todos los años salvo los dos últimos para reflejar el efecto de la inflación. Además, los trabajadores pueden beneficiarse de la integración de lagunas: los meses sin cotizar se rellenan con bases ficticias de entre el 50% y el 100% de la base mínima de cotización vigente en cada momento.
El MEI: la sobrecotización que reduce el salario neto
Otra novedad que afecta a esta generación es el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), una sobrecotización obligatoria que se descuenta en nómina para reforzar el sistema ante la jubilación masiva del baby boom. El MEI reduce el salario neto durante los últimos años de la vida laboral, pero no recorta la pensión final. Esto implica que, incluso quienes alcancen el 100% de la base reguladora, habrán contribuido más al sistema que generaciones anteriores.
El 2027 marcará el cierre definitivo del calendario progresivo iniciado hace casi 15 años. A partir de ese ejercicio, la edad ordinaria sin penalizaciones se fija en los 67 años, y solo se podrá acceder a la jubilación a los 65 con el 100% si se acreditan 38 años y 6 meses cotizados. El endurecimiento del último peldaño cierra una de las reformas estructurales más largas del sistema español de pensiones.