Con la pandemia y los programas de televisión que la hicieron famosa, mucha gente se ha puesto el delantal y ha descubierto el placer de cocinar en casa, tanto para sí mismo como para su familia, pareja y amigos. Hemos hablado hoy con Vanesa y David, los creadores de Esta Web de cocina y nos hemos divertido mucho. Os contamos el resumen y las conclusiones a las que hemos llegado.

Dicen que cocinar pasa es aburrido… ni de broma, mucha gente cocina sí, pero cocina para divertirte.

Las personas que no saben utilizar una cocina pueden pensar que esto es sólo para cocineros aficionados. Sin embargo, hay que decir que tanto si les gusta cocinar como si no, es un gran placer para quien aborda una receta, lo cierto es que por un momento no pensará en nada más que en lo que tiene entre manos, y eso es importante.

UNA AFICIÓN QUE SE HA PUESTO DE MODA

Cocinar es un placer y no hay ninguna ley que lo prohíba. El milagro de mezclar alimentos y servirlos a los invitados nos llena de alegría y hace que nuestras comidas sean más deliciosas. Y lo mejor es que podemos compartirlo.

Cocinar profesionalmente no es lo mismo que cocinar en casa, queremos estar relajados y divertirnos. Si se empieza como aficionado o amateur, se necesita una práctica constante, la recopilación de recetas se convierte en un hábito y hay que tener mucho cuidado antes y durante el proceso.

Lo más importante para poder cocinar en casa sin preocupaciones es estar bien organizado y ser consciente de lo que significa cocinar para los demás. Para ayudarte a entenderlo, te presentamos una serie de consejos que pueden parecer obvios, pero que son imprescindibles para recordarte lo que estás haciendo en todo momento:

Cocinar es un placer

La idea es disfrutar de cada momento. Al principio debemos sentirnos bien y disfrutar de lo que estamos preparando, de esta manera transmitiremos este placer a nuestros invitados.

No debemos ser demasiado ambiciosos al principio

Te tienta ver recetas complicadas o lo que hace el chef en la televisión, pero en estos casos es mejor evitar cosas demasiado difíciles para ti si no tienes suficiente experiencia. Es mejor cocinar lo que nos da confianza, lo que sabemos que siempre es bueno, porque la belleza está en la sencillez.

Deberíamos compartir la alegría de cocinar juntos

No hay nada mejor que ver las reacciones de nuestros familiares o invitados y escuchar de ellos que todo estaba delicioso, y aún mejor compartir con ellos la dificultad de nuestro trabajo. Así que puedes entender que las horas de esfuerzo fueron absorbidas en unos pocos minutos.

Realizar el trabajo en las mejores condiciones posibles

Debemos gozar de buena salud física, mental y psicológica. Pero sobre todo, nuestro entorno debe ser agradable. Todo está organizado, ordenado y con suficiente espacio. Debemos tener las herramientas necesarias para nuestra receta y los ingredientes. Contar con un buen material no es nada caro, sino mira por ejemplo estas sartenes, seguro que después querrás tirar esos viejos trastos que tienes y cambiarlos por mucho menos de lo que pensabas.

Independientemente de la experiencia o la edad.

No importa lo mucho, ni lo poco, ni la edad, porque cocinar con los padres y los hijos puede ser muy divertido y a la vez educativo, y los niños seguro que se lo pasan bien durante un rato. Es probable que la cocina se ponga patas arriba, pero también es el momento de limpiarla. Los niños aprenden tocando, probando, oliendo y oyendo, y las actividades de cocina les permiten utilizar todos sus sentidos. Hay muchas maneras de hacer que participen en la cocina: pueden ayudar a preparar la comida, cocinar junto a ellos o hacer platos divertidos.

Cocinar para divertirse proporciona un descanso de la rutina diaria, la oportunidad de controlar y la emoción de probar algo nuevo, cocinado en casa. El poder de la memoria olfativa asocia ciertos olores con momentos agradables y permite conectar con las esencias de la naturaleza. ¿Qué le parece el gran alivio que siente cuando libera el estrés mordisqueando un trozo de carne o una albóndiga?