La lista de cosas que hay que preparar a la hora de hacer una mudanza puede ser abrumadora. Sin embargo, con una planificación adecuada la tarea no tiene por qué resultar tan compleja. Además, si tenemos la suerte de contar con una empresa de mudanzas con la suficiente experiencia no habrá inconveniente que se nos resista.

Una empresa de Mudanzas ideal en este sentido es Flippers. Con más de 40 años de existencia, tienen todo lo necesario para hacer rápida y cómoda cualquier tipo de mudanza. Mudanzas internacionales y nacionales, mudanzas de locales y oficinas. Flippers ofrece diferentes servicios que se ajustan a las necesidades de cualquier cliente.

La confianza de contar con una empresa con el máximo grado de especialización y profesionalidad es todo un lujo. Su equipo de profesionales es capaz de brindar un servicio integral, cómodo y eficiente con cobertura nacional e internacional puerta a puerta y ofreciendo las mejores soluciones en todas las fases del traslado.

Organización, inventario y presupuesto

Saber organizarse es clave en toda mudanza. Es recomendable anotar bien todos los detalles de la mudanza. De esta manera, podemos ir organizando más fácilmente todos los pasos que se vayan dando. En una carpeta podemos ir incluyendo los contratos y la documentación que firmemos con la empresa de mudanzas.

Al hacer una mudanza, hay que evitar hacer planes de última hora. A menos que tengamos que embalar cosas y salir de casa de forma urgente, hay que disponer de entre 4 y 8 semanas de antelación para preparar todo lo relativo a la mudanza.

A su vez, debemos realizar un inventario con nuestras pertenencias. No solo para llevar un mejor control de las mismas, sino también para hacer un cálculo de cuánto nos puede costar la mudanza. Precisamente, la lista del inventario es la que podemos llevar a la empresa de mudanzas para que tengan una idea de lo que queremos enviar.

A la hora de calcular el presupuesto, hay que asegurarse de incluir todos los costes de la mudanza. No solo en lo que respecta al transporte en sí, sino también a la posibilidad de adquirir un guardamuebles, un seguro que cubra cualquier tipo de imprevisto durante los desplazamientos, etc.

Empacar las pertenencias

Empacar todas las pertenencias puede ser una de las tareas más complejas de una mudanza. Es muy recomendable disponer de todo tipo de cajas, de diferentes formas y tamaños, que se ajusten perfectamente a los objetos que disponemos. Contar con las cajas adecuadas puede marcar la diferencia a la hora de realizar la mudanza.

Junto a las cajas, debemos disponer de cinta adhesiva, etiquetas, lápices de colores para ir marcando las cajas y así distinguirlas mejor, plástico de burbujas para que los objetos vayan más seguros, etc.

Algunos objetos son más difíciles de empacar que otros. Por ejemplo, hay pertenencias que son frágiles y necesitarán de un recubrimiento de plástico para que lleguen a su destino en buen estado. También es recomendable marcar las cajas que lleven estos objetos frágiles para que lo tengan en cuenta los profesionales de la mudanza.

A la hora de empacar, es muy importante etiquetar qué es lo que lleva cada caja. Otra posibilidad es dividir las cajas por habitaciones para que, al abrirlas en su destino, sepamos lo que contiene su interior. El orden a la hora de empacar es fundamental para que luego en el desembalaje no haya líos ni problemas.

Deshacerse de lo que no se necesita

Una mudanza es la mejor manera de deshacernos de todo aquello que no necesitamos. Hay ciertos objetos que no necesitamos y tenemos en casa. Al deshacernos de ellos, haremos que la mudanza sea más cómoda y menos costosa. También es cierto que muchas de estas pertenencias de las que nos podemos deshacer las podemos mantener un tiempo en un guardamuebles.

Hay ropa y artículos de fuera de temporada que ya no nos ponemos, dispositivos que apenas utilizamos, etc. En internet hay muchas plataformas para vender todo tipo de cosas. Una mudanza es un buen momento para aprovechar y vender aquellas cosas que no necesitamos para sacarnos un dinero extra.

Hay también organizaciones benéficas a las que podemos donar la ropa que no vamos a emplear más. No tiene sentido llevar todo esto de un lugar a otro si van a volver a estar sin usar.

En definitiva, una mudanza es una tarea compleja que, con la ayuda de una empresa de mudanzas y una serie de recomendaciones, llevaremos de manera más cómoda. Los profesionales de las mudanzas no solo pueden ayudarnos a cargar con los objetos más pesados, sino también nos indicarán cómo moverlos y empacarlos de la forma más eficiente y efectiva.

Contar con una empresa de mudanzas con experiencia y que ofrezca una gran cantidad de servicios es fundamental para que nuestra mudanza se lleve a cabo de manera que no dejemos ningún cabo suelto.