Plata de vikingo enterrada durante más de 1.100 años ha salido a la luz en las montañas de Noruega, en uno de los descubrimientos arqueológicos más relevantes de los últimos años en el país escandinavo. El hallazgo se produjo de forma inesperada bajo el suelo de una antigua construcción vikinga, en una granja situada cerca de Årdal, al noroeste de Oslo.
Antes de iniciar la construcción de un nuevo camino agrícola para su tractor, el agricultor Tårn Sigve Schmidt solicitó un estudio arqueológico preventivo, tal y como exige la legislación noruega. Esa decisión resultó clave para preservar un tesoro que había permanecido intacto desde el siglo IX d. C.
Apenas unos 18 centímetros bajo las tablas del suelo de lo que se cree que fue una vivienda para esclavos vikingos, los arqueólogos encontraron cuatro pesados brazaletes de plata, todos con decoraciones distintas y un estado de conservación excepcional.
“Al principio pensé que se trataba de cables de cobre retorcidos, algo bastante común en terrenos agrícolas”, explicó el arqueólogo de campo Ola Tengesdal Lygre en una comunicación de la Universidad de Stavanger. “Pero cuando vi que había varios juntos y que no eran de cobre, sino de plata, supe que estábamos ante algo extraordinario”.
Plata vikinga hallada en una granja estratégica del fiordo
Las investigaciones en una declaración oficial revelaron que la propiedad albergó en su día una gran y poderosa granja vikinga, con varias edificaciones y refugios para animales. Su ubicación no era casual: desde allí se controlaba la entrada a un fiordo, un punto clave para el comercio y la defensa en la época vikinga.
Además de la plata vikinga, el equipo de excavación localizó vasijas de esteatita, remaches, hojas de cuchillo y piedras de afilar, elementos habituales en asentamientos de alto estatus. Sin embargo, nada ha generado tanta expectación como el tesoro de plata enterrado.

“Este es, sin duda, el acontecimiento más importante que he vivido en mi carrera”, afirmó Volker Demuth, director de proyectos del Museo Arqueológico de la Universidad de Stavanger. “Es un hallazgo único, porque rara vez encontramos objetos de este valor exactamente donde fueron depositados”.
Según los expertos, lo habitual es descubrir este tipo de piezas en campos arados, fuera de su contexto original. En este caso, la plata vikinga no fue desplazada, lo que permite obtener una visión mucho más precisa sobre la vida y la sociedad de la época.
La plata vikinga como clave para entender la huida y el conflicto
Los brazaletes fueron trasladados al museo dentro del mismo bloque de tierra en el que aparecieron. Allí se les realizaron radiografías y se analizarán muestras del suelo para determinar si la plata fue envuelta en un paño antes de ser enterrada.
Los arqueólogos creen que la granja pudo ser destruida por un incendio provocado, posiblemente durante un periodo de disturbios en la época vikinga, que en Noruega se extiende aproximadamente entre los años 800 y 1050 d. C. Todo apunta a que tanto la granja como la plata vikinga datan del siglo IX.
“Si los habitantes de la granja tuvieron que huir de un ataque, lo más lógico habría sido esconder sus objetos de valor antes de refugiarse en las montañas”, explicó Demuth. “Y probablemente en un lugar donde nadie sospecharía que hubiera un tesoro”.
Un dato especialmente relevante es que no existían minas de plata en Noruega en aquella época. Toda la plata vikinga procedía del extranjero, ya fuera a través del comercio, como regalos diplomáticos o como botín de incursiones.
Los vikingos utilizaban la plata más que el oro, en gran parte por las regiones con las que comerciaban. Este hallazgo refuerza la idea de que la plata vikinga era no solo un símbolo de riqueza, sino también una herramienta económica fundamental.
“Se trata de un descubrimiento absolutamente fantástico”, afirmó Ole Madsen, director del museo. “Nos ofrece un conocimiento único sobre una de las épocas más importantes de la historia de Noruega. La plata vikinga será expuesta al público en cuanto finalicen los trabajos de conservación”.