Las ardillas zombis se han convertido en el nuevo fenómeno viral en redes sociales después de que varios usuarios publicaran imágenes de estos animales cubiertos de llagas y extraños tumores. Aunque la apariencia resulta impactante, los expertos han aclarado que no representan una amenaza para los humanos ni para las mascotas domésticas más comunes.
Según biólogos de vida silvestre, lo que provoca la inquietante imagen de estas ardillas zombis es una enfermedad conocida como fibromatosis de la ardilla, causada por el virus leporipoxvirus. Este patógeno genera crecimientos sin pelo o tumores que, en algunos casos, se convierten en llagas abiertas. La condición es frecuente en las ardillas grises de Norteamérica y, aunque suele debilitar a los animales, rara vez resulta mortal.
Los especialistas explican que las ardillas zombis pueden sobrevivir con estas lesiones, siempre que el virus no alcance sus órganos internos. Cuando esto ocurre, los animales se muestran débiles, letárgicos y con menos capacidad para alimentarse. A pesar de ello, los informes señalan que los fallecimientos son poco comunes.
La enfermedad se propaga por contacto directo entre ejemplares sanos e infectados, especialmente a través de saliva o llagas. Los comederos de aves que instalan los vecinos son uno de los puntos más frecuentes de contagio, ya que suelen reunir a varias ardillas al mismo tiempo. Es por esta razón que las ardillas zombis aparecen con mayor frecuencia en patios residenciales y zonas urbanas.
Ardillas zombis y la preocupación vecinal
Las autoridades de vida silvestre de Maine y otros estados han recomendado no intentar capturar ni manipular a las ardillas zombis. Según Shevenell Webb, del Departamento de Pesca y Vida Silvestre de Maine, el virus es de origen natural y “seguirá su curso con el tiempo”.
Aun así, las imágenes compartidas en Facebook, X y Reddit han generado gran preocupación, ya que las ardillas zombis muestran un aspecto cadavérico, con tumores que les cubren la cara, el cuerpo y, en ocasiones, incluso las patas. En la mayoría de los casos, estos animales siguen alimentándose y desplazándose, lo que refuerza la idea de que el virus no es letal, aunque sí altamente visible y perturbador.

Es importante destacar que la fibromatosis de las ardillas es distinta al llamado “squirrelpox” del Reino Unido, que puede ser mortal para las ardillas rojas europeas. En el caso estadounidense, las ardillas zombis padecen una versión más benigna, aunque llamativa por sus efectos externos.
Los especialistas recuerdan que este fenómeno se repite cada cierto tiempo, coincidiendo con ciclos de infección estacionales. En palabras de los expertos, la presencia de ardillas zombis no es un evento aislado, sino una parte del equilibrio natural de estas poblaciones.
Ardillas zombis y el paralelismo con otros animales
Recientemente, casos similares de animales infectados han llamado la atención. En Colorado, varios conejos zombis fueron vistos con extraños crecimientos en la cabeza, lo que hizo que fueran apodados “conejos zombis” o “Frankenstein bunnies”. Al igual que las ardillas zombis, estos conejos sufrían una infección viral relativamente común, el Shope papillomavirus, que genera verrugas pero no suele ser mortal.
Los expertos insisten en que la aparición de estas enfermedades no representa un riesgo para las personas ni para sus mascotas. Sin embargo, recomiendan mantener distancia, no alimentar a las ardillas zombis ni tratar de capturarlas, ya que esto puede aumentar la propagación del virus entre otros animales.
Aunque no sean un peligro directo, las ardillas zombis seguirán causando impacto en la opinión pública debido a su apariencia poco habitual. Para los científicos, se trata de un recordatorio de cómo los virus afectan a la fauna silvestre y de la importancia de observarlos sin intervenir de manera innecesaria.
El fenómeno de las ardillas zombis es, en definitiva, una combinación de biología, naturaleza y viralidad en redes sociales. Más allá del miedo inicial, se trata de un proceso natural que ha acompañado a las poblaciones de ardillas grises durante generaciones.