Tenemos aproximadamente un 70% u 80% del cuerpo es agua. Por eso es curioso una enfermedad rara como la urticaria acuagénica, comúnmente conocida como alergia al agua. El solo contacto con el líquido elemento produce la aparición en la piel de erupciones e irritaciones, fiebre y dolor de cabeza.

La mayoría de los casos son muy leves en varias partes del mundo, pero en ocasiones se complica, como le pasa a la estudiante californiana Tessa Hansen Smith.

Esta chica tiene que tener mucho cuidado cuando bebe agua, porque se le pueden producir cortes en la lengua. Su sudor y sus lágrimas le causan irritaciones e incluso debe ser transportada de clase a clase en el campus en el que estudia, so pena de llegar al aula con fiebre y cefalea.

Solo puede ducharse dos veces al mes, y en cada ocasión tiene que vigilar su temperatura y tomar medicamentos siendo diagnosticada de urticaria acuagénica, considerada una enfermedad rara por el Gobierno de los Estados Unidos.

Actualmente no hay cura para ello, y Tessa toma nueve pastillas para mantener su alergia bajo control. Es consciente de que la enfermedad empeora con la edad: “Las pastillas ya no son tan efectivas como antes”.

“Sufro mucha fatiga muscular y nauseas”, ha relatado al diario. “El malestar viene generalmente tras comer algo con mucha agua, como frutas y vegetales”.

Cuatro horas para ducharse
En su relato de su vida con la enfermedad, Tessa ha publicado un vídeo de todo el proceso que implica tomar una ducha. “Me lleva unas cuatro horas, porque entre cada paso y cada medicamento tengo que descansar por el dolor”, explica.