«Ella no puede tener la despedida que se merece porque las instituciones me han abandonado». Así de contundente y roto de dolor se ha mostrado Luca Franzese, italiano residente en Nápoles, en un vídeo mediante el que denuncia cómo las autoridades del país le han abandonado a él y a su hermana fallecida a causa del coronavirus desde el pasado lunes.

«Mi hermana tenía un tipo de epilepsia, era una persona de riesgo; es de poca vergüenza porque el médico no ha ido a casa, ni ninguna institución le ha hecho caso», declara a la cámara junto al cuerpo sin vida de la mujer. Al parecer, él y varios miembros de su familia también están infectados por el Covid-19.

Franzese asegura que él mismo tuvo que hacerle el boca a boca para intentar salvar la vida de su hermana de 47 años. Y pese a que «podría estar ahí fuera contagiando a todo el mundo», ha permanecido en cuarentena autoimpuesta.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, anunció el lunes la ampliación de las medidas de excepcionalidad para combatir el brote de coronavirus a todo el país, con lo que quedan prohibidos todos los desplazamientos.