En España seguimos con tonterías y cortinas de humo de toda clase, mientras en otros países luchan por sus derechos sociales, en España la edad de jubilación a los 67 años, y en Francia tienen que retirarla con 64 años, dejándola en 62 años, tras una huelga general indefinida. Sindicatos españoles callan.

El primer ministro francés, Edouard Philippe, ha remitido una carta a los sindicatos en la que les informa de la retirada de la edad fija de jubilación de 64 años incluida en el proyecto de reforma de las pensiones que ha provocado una huelga general indefinida iniciada el pasado 5 de diciembre.

Pese a que el Gobierno está “dispuesto a retirar temporalmente” esta edad fija, una de las demandas clave de los sindicatos, la misiva reitera en cualquier caso la “voluntad del Gobierno de construir un sistema de pensiones universal”.

“Para demostrar mi confianza en los interlocutores sociales y no prejuzgar el resultado de su trabajo con respecto a las medidas que se tomarán para lograr el equilibrio en 2027, estoy dispuesto a retirar del proyecto de ley la medida a corto plazo que yo había propuesto, que consistía en converger gradualmente desde 2022 a una edad de equilibrio de 64 años en 2027”, explica la carta de Philippe, publicada en el día 38 de huelga.

La Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), uno de los sindicatos más importantes del país, ha celebrado el anuncio de Philippe como un “logro” que pone de manifiesto la “voluntad de compromiso del Gobierno”. También la Unión Nacional de Sindicatos Autónomos (UNSA) ha expresado su satisfacción por la retirada, “condición esencial antes de la celebración de la conferencia de financiación”, en palabras de su secretario general, Laurent Escure.

Mientras, desde la oposición, la ultraderechista Marine Le Pen ha denunciado en declaraciones a BFMTV que es una “manipulación” del Gobierno. “Ya dije que esta edad fija de jubilación estaba presente solo para ser retirada. Es una vieja y deshonesta técnica de negociación (…) para poder aprobar todo el resto” de la reforma, ha argumentado.

Resta aún por pronunciarse la principal impulsora de la huelga y las movilizaciones, la Confederación General de Trabajadores (CGT), que este sábado ha sacado a 150.000 personas a la calle en París en una marcha respaldada también por Fuerza Obrera, Federación Sindical Unitaria y otras formaciones minoritarias.

La marcha ha recorrido la distancia entre la plaza de la Nación y la plaza de la República. Hasta siete personas han sido detenidas en los disturbios posteriores a la manifestación, según la Prefectura de la Policía parisina. Los agentes han empleado gas lacrimógeno.

En Nantes también ha habido manifestación y se han producido incidentes entre manifestantes y policías, que emplearon cañones de agua delante de la sede de la Prefectura.