Los efectos secundarios pueden variar dependiendo de la vacuna, entre los más conocidos -y frecuentes- se encuentran el dolor en el lugar de la inyección, la fatiga o sensación de cansancio, la cefalea o la fiebre. Pero estos preparados contra la covid-19 pueden también generar diferentes reacciones cutáneas, entre ellas el herpes zóster o ‘culebrilla’, a través de la reactivación del virus de la varicela que tan común es en todo el mundo.

Así lo demuestra un estudio elaborado a partir de 405 pacientes con reacciones cutáneas después de la inoculación con Pfizer, AstraZeneca y Moderna, que revela que en el 13,8% de los casos analizados se manifestó este herpes zóster de manera oficial.

Esto pasa por que la vacuna prepara al organismo para defenderse contra el SARS-CoV-2 que provoca la covid-19, puede reactivar en algunos casos el virus de la varicela. Y, aunque esta reacción se ha visto con todas las vacunas, según apunta la dermatóloga sobre el estudio llevado a cabo, se ha registrado con más frecuencia en pacientes en los que se había administrado la vacuna de Pfizer.