Durante este invierno, la temperatura oceánica en las aguas que rodean a Canarias se mantiene más alta de lo que suele ser habitual para esta época del año, según datos científicos recopilados por estaciones marinas y análisis globales. Aunque el invierno meteorológico suele implicar un descenso natural de la temperatura del mar en todo el Atlántico Nordeste, las observaciones recientes indican que las aguas del archipiélago no han bajado tanto como cabría esperar.
Según registros de temperatura superficial del mar, las islas Canarias suelen mostrar valores típicos de entre unos 18 °C y 24 °C durante el año, con el extremo más cálido en verano y el más fresco en invierno. Sin embargo, los datos recopilados en los últimos años muestran una tendencia sostenida de aguas más cálidas incluso durante los meses fríos —una señal de que el calentamiento global está afectando también a la temperatura del océano alrededor del archipiélago.
Estudios de estaciones como ESTOC, que monitorea el océano abierto cerca de las islas, reflejan que la media de temperaturas en los primeros meses de 2025 fue mayor a la histórica registrada en períodos fríos previos, llegando a valores próximos a los 19,7 °C, un aumento respecto a medias tradicionales.
Datos confirman aguas más cálidas alrededor de Canarias en invierno
En contraste con datos históricos, cuando la temperatura del agua en invierno caía más próxima a 18 °C o menos, las cifras actuales muestran «anomalías térmicas» que mantienen las aguas en un régimen más cálido del esperado. Esto se alinea con tendencias climáticas globales que registran un calentamiento oceánico sostenido en varias partes del mundo.

El análisis global de enero de 2026 indica que la temperatura media del océano en el Atlántico Norte fue una de las más altas registradas para ese mes en décadas, fenómeno consistente con un océano más cálido en muchas áreas cercanas al archipiélago.
Qué significa un océano más cálido para Canarias
Que las aguas sigan cálidas en pleno invierno tiene varias implicaciones para el entorno marino y el clima local de Canarias:
- Mayor energía térmica en el mar: El océano acumula más calor que la atmósfera y puede liberar esa energía a la atmósfera, influyendo en la formación de patrones meteorológicos locales. Esto puede atenuar fríos intensos o afectar la formación de nubes y precipitaciones.
- Impactos en la vida marina: Las temperaturas más altas favorecen la presencia de especies tropicales o subtropicales, alterando los ecosistemas tradicionales y la biodiversidad marina.
- Incremento del riesgo de eventos extremos marinos: Aguas más cálidas pueden contribuir a una mayor energía disponible para fenómenos como marejadas o condiciones más severas durante temporales invernales.
- Relación con el cambio climático global: El calentamiento de los océanos es una de las señales más claras del cambio climático, y los datos en Canarias reflejan esa tendencia localmente.
Los meteorólogos y científicos oceánicos señalan que este comportamiento no es aislado: regiones cercanas del Atlántico y otras zonas del mundo han registrado anomalías térmicas positivas en el mar durante enero de 2026, lo que ayuda a explicar por qué las aguas no han descendido tan bruscamente pese a la temporada invernal.
No obstante, los expertos también advierten que las temperaturas del mar pueden variar significativamente a corto plazo debido a corrientes, vientos alisios y eventos climáticos transitorios. Es por eso que las observaciones continuas de estaciones como ESTOC son fundamentales para entender las tendencias a largo plazo.
En Canarias, donde el mar juega un papel esencial en la modelación del clima local y en la economía (desde el turismo hasta la pesca), el hecho de que las temperaturas oceánicas se mantengan elevadas incluso en invierno invita a reflexionar sobre el impacto del calentamiento global y su influencia en los patrones meteorológicos y ambientales de todo el archipiélago.
A medida que avanza el año, instituciones científicas y redes de monitoreo continuarán publicando datos actualizados sobre la temperatura del océano y posibles anomalías, lo que permitirá a investigadores y al público general seguir de cerca la evolución de este fenómeno.