Es oficial: la DGT deja sin carnet a quien acumule estas infracciones aunque nunca haya dado positivo
La DGT puede dejarte seis meses sin conducir sin que hayas bebido una gota
Pisar el acelerador de más no deja a nadie sin carnet de un día para otro. Lo que hace es acercarte. El sistema español de permiso por puntos, vigente desde 2006, funciona por acumulación: cada infracción firme resta saldo, y cuando ese saldo llega a cero la DGT activa el procedimiento que retira el derecho a conducir. La velocidad es, con diferencia, la vía más rápida de llegar hasta ahí.
El punto de partida depende del perfil del conductor. Quien tiene el permiso desde hace más de tres años arranca con 12 puntos. Los conductores noveles, con menos de tres años de antigüedad, empiezan con 8. Y quien pasa varios años sin cometer infracciones que impliquen pérdida de saldo obtiene una bonificación que puede elevarlo hasta un máximo de 15 puntos.
Cuántos puntos quita la DGT por correr
La pérdida se aplica por tramos: cuanto mayor es el exceso, mayor es el descuento. La horquilla va de 2 a 6 puntos, y las multas económicas oscilan entre los 100 y los 600 euros. Un detalle que conviene tener presente en 2026: ya no existen las infracciones leves por velocidad. Todas se consideran graves o muy graves. Un ejemplo concreto lo ilustra bien: en una vía limitada a 50 kilómetros por hora, circular a 91 supone la pérdida de 6 puntos y una sanción de 500 euros. Es decir, la mitad del saldo de un conductor experimentado y tres cuartas partes del de un novel, de una sola vez.
Hay dos reglas más que suelen desconocerse y que cambian bastante la cuenta. La primera: la DGT establece que no se pueden detraer más de 8 puntos en un mismo día, aunque se acumulen varias denuncias, salvo en determinados supuestos muy graves. La segunda, y es la que más disgustos provoca: el descuento del 50% por pago voluntario en los primeros veinte días reduce el importe económico, pero no devuelve los puntos. La detracción es irrevocable y se aplica en cuanto la sanción es firme.
Durante la campaña de vigilancia de la velocidad desarrollada por la DGT entre el 3 y el 9 de agosto de 2026 se formularon 69.231 denuncias en una sola semana.
Qué pasa exactamente al llegar a cero
Aquí conviene desmontar una idea muy extendida. Llegar matemáticamente a cero no significa que el carnet deje de valer en ese instante. La DGT abre un procedimiento de pérdida de vigencia, lo notifica al interesado y concede un plazo para presentar alegaciones. La prohibición de conducir comienza cuando se recibe la resolución firme. A partir de ese momento, ponerse al volante puede constituir un delito contra la seguridad vial, con consecuencias penales que van mucho más allá de una multa.
Después llega el proceso de recuperación, que es largo y caro. Con carácter general hay que dejar pasar un periodo de seis meses sin conducir, que se reduce a tres en el caso de los conductores profesionales. A continuación es obligatorio realizar y superar un curso de recuperación del permiso de 20 horas y aprobar una prueba teórica en Tráfico sobre el contenido de ese curso. El permiso se devuelve entonces con un saldo de 8 puntos, no con los 12 originales.
No hace falta esperar a quedarse a cero para reaccionar. Quien haya perdido parte del saldo puede realizar un curso parcial de recuperación en un centro homologado por la DGT y recuperar varios puntos, con una periodicidad limitada y siempre que no haya llegado ya a cero. Y existe una vía automática: pasado un plazo determinado sin cometer infracciones que impliquen pérdida de puntos, el saldo se restablece por sí solo hasta el máximo que corresponda a cada conductor. Los centros autorizados se pueden consultar en la sede electrónica de la DGT.
El saldo real, que es el que cuenta si una patrulla da el alto, se puede consultar en cualquier momento en la sede electrónica de la DGT con certificado digital, Cl@ve o DNI electrónico. Es una comprobación de dos minutos que en Canarias, con una de las mayores densidades de vehículos por habitante de España, más de un conductor debería hacerse antes de que le llegue la carta con la que ya no se puede negociar.